
El Gobierno ofrece a Chávez «pasar página» sobre el incidente «coyuntural» de Chile
El líder venezolano pide al Monarca que se disculpe y añade: «Le hubiera lanzado un flechazo de indio»
MARISA CRUZ
MADRID.- El Gobierno español ofreció ayer al presidente venezolano, Hugo Chávez, «pasar página» sobre el incidente «coyuntural» que enfrentó a ambos países en la Cumbre Iberoamericana de Chile.
Lo hizo la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien apostó por «mirar hacia adelante» como mejor camino para preservar los intereses de los casi 300.000 españoles que residen en el país latinoamericano y de las empresas establecidas en el mismo. El Ejecutivo aprovechó unas horas de silencio que mantuvo Chávez -que participa este fin de semana en la reunión de la OPEP en Riad- en su catarata de ataques contra España, para interpretar que ya han empezado a mitigarse los efectos del encontronazo entre Zapatero y el Rey frente al líder venezolano.
Sin embargo, antes de partir hacia la capital de Arabia Saudí, Chávez retomó la polémica. «Lo menos que yo aspiro como jefe de Estado, es que el Rey de España, que no es Rey en América Latina, tiene que ofrecer algún tipo de excusas porque él me agredió», dijo en una entrevista exclusiva con el canal estatal, según informa Jaime L. García.
Fiel a su fama de provocador, explicó que «el Rey tuvo suerte» porque ni lo vio ni lo oyó cuando le dijo: «¿Por qué no te callas?». «Si le hubiera oído [...], le hubiera lanzado un flechazo de indio, porque yo soy un indio y tengo un poco de negro y blanco». «Si no quieren que esto se convierta en un problema, tienen que rectificar», añadió.
De la Vega había dicho horas antes que «lo más importante es mirar hacia el futuro con espíritu constructivo» en beneficio de «los intereses comunes de los ciudadanos de los dos países, de las empresas y de las instituciones de Venezuela y España». «En eso estamos y en eso vamos a seguir trabajando como hemos hecho hasta ahora», aseguró.
La número dos del Ejecutivo descargó además al Rey de cualquier responsabilidad en el incidente. Y negó rotundamente que en el Gobierno se tenga la sensación de que Don Juan Carlos se «extralimitó».
Con estas palabras anulaba el aroma a reproche de las afirmaciones hechas el día anterior por el titular de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que vino a decir que, si no se hubiera producido el gesto del Rey, no se hubiera abierto una situación de crisis entre Madrid y Caracas. Bien al contrario, De la Vega hizo un alegato en favor del Monarca: «El Rey ha sido una figura absolutamente trascendental en la historia de nuestra democracia y sigue siéndolo».
Pero mientras Madrid se muerde la lengua para no dar respuesta a las insistentes descalificaciones y amenazas de Chávez, desde La Habana se alza la voz, o más bien la pluma, de Fidel Castro para tomar el relevo al caudillo venezolano.
En uno de sus ya recurrentes artículos en Granma, el presidente cubano califica el discurso que hizo Zapatero defendiendo a Aznar como «adicional, invertebrado e inoportuno», y añade que la intervención del presidente español junto con la «orden abrupta» del Rey a Chávez para que guardara silencio no son sino «pruebas irrebatibles de las conductas y los métodos genocidas del Imperio». Según Castro, «en aquel ambiente tenso brilló la inteligencia y la capacidad dialéctica de Chávez». En España, la diatriba del líder cubano no suscitó la más mínima reacción.
Asimismo se pronunció ayer en torno al rifirrafe el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, que aseguró que «el populismo no es una buena respuesta a los problemas de América Latina». En su tesis coincidió con Aznar, que también ayer denunció que «los populistas sin escrúpulos» de Latinoamérica se nutren de la pobreza de millones de personas. El ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, dijo a Efe que respalda «la forma clara y rotunda con la que el presidente español reaccionó a los reproches de Chávez».
El portavoz del BNG en Argentina llama «golpista y fascista» al Rey
SANTIAGO.- Francisco Lores Mascato, portavoz del BNG en Argentina, llama «golpista y fascista» al Rey en una carta que firma como presidente de la Federación de Asociaciones Gallegas en este país.
La misiva fue remitida el pasado martes al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para manifestarle su apoyo tras el altercado que protagonizó en la Cumbre Iberoamericana. «Aznar deambula por toda América al servicio del Imperio del Norte tratándote [a Hugo Chávez] de dictador y faltándole el respeto al pueblo venezolano que te eligió», asevera el texto, al que ha tenido acceso Europa Press.
Según Lores, la carta fue aprobada por «mayoría total» de la comisión directiva de la Federación de Asociaciones Gallegas en Argentina (que agrupa a 12 asociaciones de la diáspora gallega). En ella se acusa a Aznar y al embajador de España en Venezuela de «apoyar el golpe de Estado» contra Chávez y se apunta que Don Juan Carlos, «como jefe de Estado, no ignoraba estas actitudes golpistas».
«Por lo tanto, esta institución se solidariza contigo, por tu intervención en la justa defensa del proceso democrático y revolucionario de tu gestión. ¡Viva la revolución bolivariana!», añade.
Lores resaltó que Chávez «fue elegido por el pueblo», mientras que el Rey es «el heredero de Franco». También responsabilizó del incidente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, debido a «su discurso neoliberal».
El 'abc' de los gestos diplomáticos
La llamada a consultas es una medida leve que expresa la protesta entre dos países que mantienen relaciones
El rifirrafe entre Zapatero y el Rey, de un lado, y Hugo Chávez del otro en la Cumbre Iberoamericana y las posteriores descalificaciones que el líder venezolano ha lanzado contra España y sus instituciones ha puesto sobre la mesa la oportunidad de adoptar una medida diplomática que, lejos de significar, como muchos creen, un gesto de enorme hostilidad, es en realidad uno de los mecanismos más leves que existen para expresar la protesta de un país respecto a las decisiones o actuaciones de otro con el que mantiene relaciones diplomáticas.
Las quejas diplomáticas tienen, como todo, una graduación. El paso más simple es la protesta formal, que siempre se produce en privado, bien a través del embajador propio destacado en el país origen de la ofensa, o bien convocando al Ministerio al representante diplomático de dicho país para expresarle las razones del malestar.
El siguiente escalón es la llamada a consultas, en virtud de la cual el país ofendido pide a su embajador en la nación ofensora que regrese a casa durante un tiempo determinado a fin de ofrecer al ministro de Exteriores un informe personal y directo del problema y, de paso, recibir instrucciones para hacer frente a la situación.
La trascendencia real de la llamada a consultas radica sobre todo en el hecho de que ésta es una medida que se realiza de cara al público, de manera que se hace saber a toda la comunidad internacional que un país mantiene oficialmente una discrepancia clara sobre un asunto concreto con otro. En este caso, las relaciones diplomáticas entre los dos países se mantienen plenamente en vigor.
Mucho más grave, por su carácter indefinido, es el siguiente paso, que implica la retirada del embajador. Con este mecanismo, además de expresarse una viva queja, se demuestra el deseo de un país de reducir al mínimo el nivel de las relaciones con otro. No obstante, tampoco implica el cierre de la legación diplomática, de la cual se hace cargo el número dos de la misma en calidad de encargado de negocios ad interim.
El grado más alto de discrepancia entre dos naciones que mantienen vínculos diplomáticos es la ruptura de relaciones, que implica la retirada en pleno de la embajada y siempre suscita la reciprocidad en el otro país
Garrido critica que el Congreso no controle a Don Juan Carlos
AGUSTIN YANEL
MADRID.- El diputado de Los Verdes Francisco Garrido, que pertenece al grupo del PSOE en el
Congreso, dijo ayer que ha preguntado al Gobierno sobre la reacción del Rey Juan Carlos en la reciente Cumbre Iberoamericana porque existe una falta de control sobre el monarca por parte de Las Cortes.
«Ese era el sentido de la pregunta. Y vamos a seguir en esa línea, porque en el marco constitucional no cabe ninguna institución sin un control parlamentario ni que el Rey se extralimite en sus funciones», dijo. «El Rey no está ni para reprender a ningún jefe de Estado ni para defender a ningún ex presidente ni a ninguna multinacional española», afirmó.
También indicó que él rompió su pacto con el PSOE hace mucho tiempo, porque este partido no ha cumplido lo que prometió en su programa electoral sobre medio ambiente.
El PSOE dice que ha recuperado la posición perdida en Latinoamérica
La resolución política del Comité Federal presume de la política exterior También incide en que «hoy España está más y mejor cohesionada»
Ni una sola palabra en los cuatro folios que resumen la posición política del PSOE sobre lo ocurrido hace una semana en la Cumbre Iberoamericana, aunque se presume en el texto de la política exterior que ha desarrollado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en esta Legislatura. Es más, se afirma que, gracias al giro en la política exterior de España, «se está recuperando las posiciones perdidas en Latinoamérica y el Mediterráneo».
La resolución política, además, incide en la nueva política exterior que lidera España, y reivindica la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones, así como la contribución de España a la cooperación internacional, «donde nuestro país ha contribuido el triple que el Gobierno anterior».
También el documento político del Comité Federal -el máximo órgano del partido entre congresos- aborda dos temas conflictivos para el PSOE, pero con explicaciones más que favorables para la gestión del Gobierno socialista.
Así, sobre ETA, se afirma que «en esta Legislatura se ha asumido con valentía el reto de conseguir el final del terrorismo, sin que ello supusiese ningún retroceso de la ley, ningún debilitamiento del Estado democrático».
El PSOE justifica este intento de alcanzar el final dialogado de la violencia porque «pretendía salvar vidas, evitar nuevos sufrimientos y acabar con el principal problema de este país en 30 años de democracia».
Sin embargo, hace una declaración muy contundente, en la que asegura que, una vez roto el proceso, no van a «dar ni un paso atrás para conseguir la derrota definitiva del terrorismo»,
El otro punto caliente, el debate territorial, la resolución política lo sustancia en el mismo tono: «Hoy España está más y mejor cohesionada».
El texto político incide en que durante la Legislatura «se ha reducido la diferencia entre comunidades autónomas y se han reequilibrado el gasto y las inversiones en los diferentes territorios».
El resto de la resolución es un discurso panegírico de la gestión del Ejecutivo, con los datos más favorables que se puedan encontrar en las estadísticas.
Además de la discusión política, el Comité Federal ratificará la designación de Manuel Chaves como candidato a presidente de la Junta de Andalucía. También propondrá a José Luis Rodríguez Zapatero como candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno.
La propuesta no es más que un mero trámite, que se consolidará el próximo domingo, en un acto en Fuenlabrada, donde el actual presidente del Gobierno y secretario general del PSOE será proclamado candidato.
También se fijará la fecha del 26 y 27 de enero para celebrar la Conferencia Política, donde se aprobará el programa electoral.
A menos de cuatro meses de las elecciones del 9 de marzo de 2008, se espera un Comité Federal de trámite, donde no habrá debate interno, más allá de que en las federaciones más convulsas -Madrid y Valencia- se presenten en sociedad los nuevos dirigentes orgánicos del partido.
«El señuelo de la autoría intelectual» M. S.
MADRID.- El PSOE dedica una buena parte de su resolución política a hablar de la sentencia del 11-M, arremetiendo de nuevo contra las posiciones del PP. En el documento, los socialistas afirman que la sentencia de la Audiencia Nacional sobre los atentados de Atocha «ofrece la única verdad válida de una democracia tras un atentado terrorista». Por ello, critica duramente al PP, «porque si hay algo que no ha cambiado en España en estos tres años y siete meses es el partido que ha mantenido todo este tiempo la duda, sin fundamento, de que tras los atentados estaba ETA». Para los socialistas, el PP sigue en la misma línea, «buscando desesperadamente alguna vinculación de esta organización con la masacre de Madrid, aunque sea a través del señuelo de la autoría intelectual de los atentados». Para el PSOE, los dirigentes del PP han actuado tras el 11-M «con un ejercicio de irresponsabilidad infinita hacia las víctimas, la sociedad, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los jueces y fiscales, las instituciones y el Estado de Derecho en su conjunto». Y añade: «Sólo cabría esperar del Partido Popular alguna explicación a los ciudadanos, pero su soberbia aún no ha desaparecido».
LA POLEMICA NACIONAL CRISIS DIPLOMATICA CON VENEZUELA
Prioridad de algunos: quitar hierro
No sólo desde las filas del PSOE, sino desde las páginas de cierta prensa, se lanzan críticas directas o encubiertas al Rey por haber irritado al estadista Chávez. Preocupan las consecuencias...
El viejo y glorioso diario El Sol, tan inspirado por don José Ortega y Gasset, le tenía mucha inquina a la tauromaquia, que consideraba cruel y retrógrada, y por ello sus páginas dedicadas a los toros llevaban el curioso antetítulo de La llamada fiesta nacional. Aun así, informaba bien sobre la llamada fiesta. Cuando El País nació, presentado como heredero espiritual de El Sol, tenía su propia manía: no le gustaba el boxeo. Le parecía cruel, retrógrado y además corrupto. Pero sus rectores fueron mucho más allá que don Manuel Aznar medio siglo antes: anunciaron que no informarían sobre ninguna competición de boxeo, salvo para dar cuenta de muertes, tetraplejias, sobornos y demás desgracias relacionadas con este deporte. Se acababan de arrogar un poder novedoso, el de censurar toda una actividad humana, que no podía aparecer en sus páginas salvo, de cuando en cuando, para denigrarla y vilipendiarla. (Si en El País imperase la coherencia editorial, suponemos que a estas alturas tampoco estarían dando noticias de ciclismo ni de atletismo...).
Viene esto a cuento de que, el miércoles, el lector de El País no pudo evitar recordar lo de su delendum est pugilatum al comparar su portada con las de los demás periódicos, que pese a la separación de los Duques de Lugo estaban llenas de titulares (a toda plana en ABC) sobre la escalada de las agresiones verbales a España por parte de Hugo Chávez. En El País, ni mención: ni uno solo de sus siete titulares de ese día se ocupaba del asunto, que ya el lunes había sido relegado a un tercio de columnita. No es que en páginas interiores faltase la información, pero la sorprendente desaparición de la primera dejaba bien claro que los rectores del diario habían decidido que el asunto ya era perfectamente secundario. Curiosamente, el resto del mundo no lo ha entendido así: por ejemplo, ayer mismo la prensa británica informaba ampliamente sobre los récords batidos por el vídeo del Rey Juan Carlos enfrentándose a Chávez en YouTube. Quizá esta reflexión de Fernando Savater, en el mismo diario, explique esa postura: «Hasta ahora, el Rey había desempeñado un papel oficioso y casi paternal de cabeza histórica de la Commonwealth latinoamericana, lo que le permitía ejercer ocasionales labores útiles de mediación y arbitraje en algunos conflictos dentro de ella. Esa función será ya mucho más improbable, por no decir imposible, a partir de ahora. España pierde así una vía de influencia en América y América se queda sin una posible herramienta de conciliación democrática».
Carlos Herrera contesta, desde ABC, con una visión bien distinta: «El camorrista venezolano aspira a controlar Hispanoamérica y no cejará hasta que todos los gobiernos estén cortados por su patrón, le cueste el dinero que le cueste. (...) La Cumbre no era más que un paso previo para quitar de en medio a la España preponderante en América: España le molesta para sus planes y nuestros esfuerzos deberán redoblarse para amortiguar su crecimiento en aquellos lugares en los que no está presente a través de sus amigos subvencionados, sea el cuentista Correa, sea el ladrón y violador de menores Ortega».
Federico Jiménez Losantos, en la Cope y EL MUNDO, reitera: sólo por insistencia del Rey defendió Zapatero a Aznar. Y fulmina al ministro Moratinos por zanjar así el tema: «Ya hubo un gesto. ¿Para qué más gestos? ¿Qué resultados producirán?».
Etiquetas: Dictadura Venezuela