ELECCIONES 9M / El atentado: Rajoy proclama que «la libertad y los derechos individuales volverán a España»

ELECCIONES 9M / El atentado
Rajoy proclama que «la libertad y los derechos individuales volverán a España»
El líder del PP compareció en Génova para decir que «todos debemos estar unidos y juntos contra ETA», pero en «la derrota», no en la negociación
MADRID.- El recuerdo del 11-M obró efecto en la reacción del PP a la cruenta incursión de ETA en las presentes elecciones generales. El candidato, esta vez desde la oposición, llevó la doble iniciativa de la condena del atentado y de la llamada al presidente del Gobierno.Rajoy, a quien la noticia le sorprendió en el coche, camino de casa, fue el primero también en comparecer de manera solemne en la sede de su partido, para exhortar a los españoles a estar «todos unidos y juntos contra ETA».
Con esa máxima, envió a Eduardo Zaplana e Ignacio Astarloa por la tarde a firmar una declaración conjunta de condena junto a los demás grupos parlamentarios. Sin embargo, ni la conmoción del atentado ni la inminencia de las elecciones, le hicieron renunciar a su posición en política antiterrorista. «Todos saben lo que pienso», afirmó al poco de empezar a hablar.
Así, sin llegar a pronunciar de manera expresa su rechazo a la negociación con la banda terrorista, dedicó el resto de su alocución a proclamar la necesidad, no sólo de derrotar a la banda ETA sino de lanzar a la banda un mensaje claro en esta dirección.
El líder del Partido Popular puntualizó, primero, que «los culpables de este crimen son los terroristas, los asesinos de ETA», recuperando con ello un discurso ampliamente instalado en la sociedad antes del 11-M. Y luego, se pronunció por la política de la «derrota», con una particularidad: la de establecer como sujeto de la lucha a los miembros de la «nación» española.
«La única opción», aseguró el dirigente popular, «es la derrota de ETA con la ley, con los instrumentos del Estado de Derecho, con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y con la insobornable voluntad de los 45 millones de españoles que formamos esa gran nación que se llama España».
Rajoy se empleó además en transmitir una auténtica determinación, sin reparar en su actual posición de aspirante a la Presidencia del Gobierno.
«ETA debe perder toda esperanza», dijo, «de conseguir sus objetivos políticos, porque los españoles no lo vamos a consentir. Vamos a ganar esta batalla. Vamos a derrotar a ETA, no tengan la más mínima duda. Y los asesinos de Isaías Carrasco van a acabar, y muy pronto, en la cárcel». El resto, sonó casi a promesa electoral: «La libertad, los derechos de las personas, sus derechos individuales volverán a España, que a nadie le quepa la más mínima duda. ETA va a ser derrotada. No hay otra posibilidad. No tiene otro final.»
Sin embargo, no había otra consigna política ayer en Génova que la de no hacer lectura electoral alguna del atentado. Aunque no faltaron quienes recelaban, por lo bajo, del interés estratégico del PSOE en su llamada de ayer a las urnas tras el asesinato del ex concejal socialista, no hubo un solo dirigente del PP que lo criticara en privado o que asumiera un beneficio electoral del atentado para el PSOE. Tampoco faltó quien opinaba que un aumento de la participación podría favorecer en este caso a los populares.
La tesis oficial era que el PP no puede aceptar que el terrorismo «condicione» una vez más la campaña. Desde la dirección, se insistía en que «nosotros no instrumentalizamos políticamente los actos terroristas». Y casi por la misma razón, se explicaba el que el PP hubiera reproducido ayer con literalidad en el Congreso el intento que ya hicieron tras el asesinato de los dos guardias civiles en Capbreton (Francia), esto es, el incluir en la declaración conjunta un compromiso para revocar la Resolución para el diálogo con ETA.
Las fuentes consultadas insistían en subrayar su perplejidad por el hecho de que el PSOE, en una ocasión como ésta, «tampoco» se avenga a cerrar de manera taxativa, la vía de la negociación.
ELECCIONES 9M / El atentado
El PP escenifica un pacto conjunto que cree incompleto
Planteó, sin éxito, incluir en el comunicado que se revoque al inicio de la Legislatura la autorización del Congreso al diálogo con ETA
MANUEL SANCHEZ
MADRID.- Todos los partidos con representación parlamentaria aprobaron ayer un comunicado conjunto condenando el asesinato del militante del PSOE y de la UGT, Isaías Carrasco
¿Todos? Sí todos. Pero el PP no pudo evitar volver a erigirse como esa aldea rebelde que combate ahora y siempre al invasor.
Es decir, escenificó un pacto y escrito conjunto, pero al que desde el primer momento consideró incompleto, ya que no recogía sus dos propuestas -que han sido rechazadas muchas veces en la pasada Legislatura en el Congreso-. La derogación de la autorización de la Cámara Baja para negociar con ETA y una resolución de que nunca se va a negociar, dialogar o sentarse con los terroristas.
El PSOE y el PP, en concreto, López Garrido y Eduardo Zaplana, estuvieron toda la tarde negociando el texto.
El portavoz del PP incluyó en el tercer párrafo una redacción muy contundente: «Todos estamos dispuestos a responder a esta agresión de forma firme y unitaria, a defender la libertad y a derrotar a ETA, a través de la fuerza exclusiva del Estado de Derecho»,
Además, el dirigente popular logró quitar una frase del sexto párrafo del texto que recordaba al lema del PSOE -«Vota con todas tus fuerzas»-, aunque referido a la respuesta que había que dar a ETA.
No hubo mayores desencuentros y, como estaba previsto, el líder del PP planteó las dos propuestas a López Garrido que, como ha pasado durante los últimos cuatro años, las rechazó.
En la reunión, la delegación del PP compuesta por Ignacio Astarloa y Zaplana volvieron a plantearla de forma tranquila, sabedores de que no iba a prosperar.
Entonces, se encontraron con la respuesta de Joan Ridao -el futuro portavoz de ERC en el Congreso -, quien les dijo que a ellos también les gustaría incluir muchas cosas, como que se contemplara un final negociado con ETA si ésta abandonaba definitivamente las armas y la violencia.
También le respondió en la misma línea Josu Erkoreka, portavoz del PNV, pero instó a los dirigentes del PP a que, en un día tan trágico, no hicieran banderas de sus propuestas, y que ellos también podrían aportar muchas más consideraciones al comunicado.
Toda esta discusión no duró más de cinco minutos -el texto ya estaba acordado de antemano-, y sólo se hicieron breves retoques, como incluir la militancia en UGT del ex concejal socialista asesinado.
Al final, lo que no se pactó es que el PSOE saliera en solitario ante la prensa -como se propuso- y volvió a escenificarse las grandes diferencias entre los dos partidos mayoritarios.
Blanco se limitó a leer íntegramente el comunicado, y a añadir: «Hoy ofrecemos una imagen de unidad que esperemos que dure siempre».
El secretario de Organización del PSOE y el portavoz parlamentario no aceptaron más preguntas.
Después, compareció Astarloa y afirmó que el PP «lamenta» que no se hayan incluido sus propuestas para que nunca vuelva a existir una negociación con ETA.
El responsable de Libertades Públicas y candidato por Vizcaya avanzó que si el PP gana las próximas elecciones será una de las primeras iniciativas que llevarán a la Cámara Baja, dado que en su programa electoral está incluido este compromiso. «Y haremos todo lo que esté en nuestra mano para que se apruebe por esta Cámara», indicó el dirigente popular.
Al PSOE, y al resto de grupos parlamentarios, no gustó nada la declaración del Partido Popular. Hasta el PNV dijo que no era un día para no plantear condiciones de ningún tipo, sino sólo para condenar el atentado y mostrar la unidad de los demócratas frente al terrorismo etarra.
De hecho, Erkoreka invocó la unidad «sin fisuras» frente al terrorismo y con vocación de continuidad para la próxima legislatura.
Llamazares dijo lo mismo, aunque más dificultades tuvo para explicar su posición política en el Ayuntamiento de Mondragón.
El líder de IU, sensiblemente molesto, justificó que ANV estuviera en posesión de la Alcaldía porque «tenía la mayoría de sus votos», aunque a continuación aseguró que EB estaría dispuesto a presentar una «moción de censura» si no dimite antes.
El comunicado conjunto fue suscrito por todos los grupos parlamentarios, así como por los sindicatos CCOO, UGT y USO y las patronales CEOE y CEPYME.
Todos los que apoyaron el texto se comprometen, además, a respaldar todas las manifestaciones de repulsa y condena al atentado que se realicen, aunque no se concreta nada. La duda está en si el lunes, pase lo que pase en las elecciones generales del domingo, se podrán ver a representantes de todos los partidos manifestándose con la violencia irracional.
ELECCIONES 9M / El atentado
La trinchera radical
Gobernada durante más de 15 años por HB y ahora por ANV, Mondragón es cuna de destacados dirigentes etarras
ELENA P. IRIARTE
VITORIA.- Bajo las brumas encajadas entre las montañas que lo rodean, Mondragón, el máximo exponente de la realidad industrial vasca es, sobre todo, un municipio ganado para la causa por la izquierda abertzale más radical.
Tristemente recordado por ser el lugar en el que ETA mantuvo secuestrado durante 532 días al funcionario de Prisiones José Antonio Ortega Lara, fue en esta localidad guipuzcoana en la que, el pasado 6 de enero, se detuvo a los etarras Igor Portu y Martín Sarasola, autores materiales del atentado de la T-4 en el que murieron dos ecuatorianos. Es cuna, además, de destacados dirigentes etarras, como Txomin Iturbe Abasolo, interlocutor de la banda en las conversaciones de Argel, fallecido en 1987.
Epicentro del cooperativismo vasco, Mondragón experimentó a mediados del siglo XX un crecimiento económico sin precedentes. La intensa actividad fabril generó una masiva llegada de inmigrantes desde Extremadura, Andalucía, Galicia o Castilla y León. Sus descendientes suman actualmente casi más de un 50% de la población de la localidad (22.000 habitantes) y, mimetizados ya con el ideario mayoritario entre los oriundos del pueblo, respaldan también las opciones de la izquierda abertzale.
Con estos mimbres, el municipio ha sido gobernado durante más de 15 años, desde 1987 hasta 2003, por Herri Batasuna y Euskal Herritarrok, partidos representados ambos con la figura del alcalde Xabier Zubizarreta. En este tiempo, sólo una vez se rompió el liderazgo de los abertzales: cuando, en agosto de 1997, el resto de partidos presentaron una moción de censura contra Zubizarreta por su negativa a condenar el asesinato del concejal de Ermua Miguel Angel Blanco, ocurrido un mes antes. Pese a todo, en los comicios de 1999 los vecinos de Mondragón devolvieron el poder a EH. Con la ilegalización de las formaciones abertzales, el PNV se hizo con la Alcaldía en 2003.
Las pasadas elecciones municipales dieron de nuevo la vuelta a la tortilla. ANV logró colar su plancha en esta localidad y se hizo con la victoria al conseguir siete de los 21 concejales que forman el Pleno. Pese al triunfo, el partido no estaba en disposición de formar gobierno pero, sorpresivamente, Ezker Batua acudió en su ayuda. La formación de Javier Madrazo, miembro del Gobierno vasco, concurrió en coalición con Zutik (plataforma de izquierda vasca escindida de Batasuna), obtuvo tres representantes y negoció con ANV la creación de un Ejecutivo municipal conjunto liderado por la formación abertzale. Dicho y hecho, Inocencia Galparsoro fue nombrada alcaldesa y el concejal de EB Ander Rodríguez, su teniente de alcalde.
El pacto fue justificado por EB por la necesidad de «mejorar las condiciones del municipio», a pesar de «ser conscientes» de que «el contexto político dificulta el entendimiento con ANV».
Con el nuevo equipo de gobierno, la vida prosiguió como siempre, con una mayoría de vecinos cómodos en un entorno repleto de pintadas y carteles a favor de ETA, en contra de la ilegalización y reivindicativos del acercamiento de los presos etarras; y una minoría silenciosa y reticente a manifestar en público su rechazo a la violencia.
Son pocos los que dan un paso al frente. Isaías Carrasco fue uno de ellos, como lo son los cuatro concejales socialistas y la edil del PP que actualmente forman parte de la Corporación.
ELECCIONES 9M / El atentado
Batasuna se niega a entrar «en la rueda loca de las condenas»
R. L. DE CALLE
BILBAO.- «Lo sucedido esta tarde es muestra del recrudecimiento del conflicto político y armado que está viviendo nuestro pueblo y deja aún más a la vista que resolverlo debe ser la prioridad inaplazable para todos los agentes».
Con esta frase inició ayer la ilegalizada Batasuna su análisis del asesinato de Isaías Carrasco, perpetrado por ETA en Mondragón, en el que también se niega a entrar en «la rueda loca de las condenas» porque con ellas se persigue la «criminalización, persecución e ilegalización de la propia izquierda abertzale».
El duro comunicado emitido por la formación ilegal, redactado íntegramente en euskara, constituye una larga sucesión de reproches dirigidos tanto al Partido Socialista como al PNV y a Nafarroa Bai por su gestión durante el llamado proceso de paz, y una estrambótica reivindicación de su «propuesta» para poner fin a la «actual situación».
El comunicado deja constancia de que el PSOE y el PNV se negaron a asumir la propuesta de Batasuna de «autonomía a cuatro territorios» y a la posibilidad de concretar «todos los proyectos políticos». La negativa de ambos a asumir dicho planteamiento ha sido el que ha «frustrado» la «oportunidad histórica de dar una solución política a este viejo conflicto». «ETA puso también sobre la mesa una propuesta de plan para su desarme total y el PSOE también respondió a eso que no», añade el comunicado.
En su «apuesta firme por prolongar el conflicto», los socialistas han encontrado, según el comunicado, a dos «estupendos compañeros: PNV y NaBai», formaciones cuya «prioridad» es «ampliar y estabilizar su posición de poder».
ELECCIONES 9M / El atentado / DIARIO DE CAMPAÑA
Contra ETA. Pásalo.
Por David Gistau
Profecías. En cada mitin, en cada acto con los colectivos que conforman la panoplia retórica de 'Zetapé', el PSOE ha intentado retratar al PP como una amenaza parda, proveniente de fuera del sistema, contra la cual había que movilizarse en masa en una cruzada por la salvación nacional. Para instalar ese miedo al bárbaro a las puertas, ha valido todo. Desde las nada sutiles comparaciones con la derecha africana del «¡No pasarán!», hasta las profecías que advertían del regreso de una teocracia involucionista -o «teocracia estúpida», en palabras de José Luis Cuerda- que poco menos que encerraría en sótanos comparables a los de la vieja DGS a todos aquellos que disfrutan de derechos nuevos gracias a Zetapé. En definitiva, se trataba de presentar a Rajoy no ya como una opción política menos atractiva, sino directamente como un enemigo de la democracia que se abatiría como una plaga en el mejor de los mundos posibles.
El miedo. Cuán vana suena ahora toda esa palabrería. Cuán desacertado se antoja ese grosero maniqueísmo electoral, ahora que el auténtico enemigo del sistema ha reclamado el prestigio del miedo ensañándose con un hombre corriente cuya muerte nos devuelve a los principios absolutos y a la certeza de que nadie tiene derecho a declarar amenazada la «brillante ciudad sobre la colina» si no es refiriéndose al terrorismo. Lo demás no es sino la natural alternancia de opciones políticas que, desde luego, no merece tamaña inquina ni la difícil convivencia entre ciudadanos que parecen necesitar un muerto para recordar quién es, en verdad, el bárbaro. Que los gansos capitolinos no vuelvan a graznar porque viene Rajoy, con o sin niña.
Pásalo. La caravana se bajó de un tren en la estación de Atocha el pasado miércoles, la víspera de lo que en 2004 fue el jueves sangriento. Hablamos de ellos. Hubo quien contó dónde estaba, qué hizo, entonces. Se impusieron el recuerdo y el anhelo de alcanzar el domingo sin otra interferencia terrorista. Al cabo, condenados como lo estamos a votar de nuevo abrumados por la tragedia, parece que a España se le prolonga la condena que le impide ser una de esas democracias que, según Orson Welles, apenas dan el reloj de cuco. Pero esta vez ha habido un matiz de grandeza en las reacciones. Zetapé, humanizado por su expresión desgarrada en Málaga, ha hecho lo que no hizo Aznar: convocar a los partidos en lugar de encerrarse en un delirio solitario. Y Rajoy, imbuido de una responsabilidad de estadista que denosta el cálculo, ha hecho lo que no hizo la oposición de entonces: culpar sólo a los asesinos y ofrecerse al Gobierno para cimentar la unidad. Las calles están vacías. Las siglas no se arañan. El único «Pásalo», compartido por todos, es el que habla de derrotar a ETA. El domingo electoral ha vuelto a joderse. Pero la esperanza es el día después, ese lunes de manifestación sin resentimientos ni quebrantos de los valores absolutos en que la victoria o la derrota no será atribuible sino a la natural alternancia de dos opciones políticas, ninguna de las cuales es el enemigo de gente como Isaías Carrasco.
ELECCIONES 9M / El atentado / DIARIO DE CAMPAÑA
'Delenda est ETA'
Por David Torres
Seísmo. Apenas una hora después de que se reuniera con los jóvenes de su partido en un restaurante cercano a Génova, Rajoy se enteraba, al tiempo que toda España, de que ETA acababa de entrar en campaña a su estilo: con un tiro en la nuca. Todo el buen rollo de esos momentos finales, los preparativos de los últimos mítines, la dichosa niña y la tortilla de patatas, se han ido al carajo. Estaba escribiendo sobre esos chavales megapijos del Lacoste y del osea que se habían reunido para corear a su ídolo en un botellón con cubitera y de repente todo el humor se ha cortado en seco. De repente, como dijo Vallejo, qué viejo el dos en el cuaderno.
'Déjà vu'. Casi cuatro años después, ETA ha reescrito una nota al pie del 11-M, un déjà vu en letra pequeña, para recordarnos que las elecciones españolas se hacen con luto, con dolor y con rabia, con papeletas manchadas de sangre. Ese hombre tirado en una acera de Mondragón no sólo es el último número de una larga, interminable ristra de víctimas mortales, sino también un mal sueño, una pesadilla recurrente con la que los españoles nos levantamos cada mañana desde hace décadas. ¿Cómo escribir sobre lo que no tiene nombre? ¿Cómo hablar de la desesperación de esa esposa hecha viuda de repente y de esos hijos de improviso huérfana? El asesinato de Isaías Carrasco (un muerto más, una calavera más en la lóbrega e inmunda caverna de ETA) ha cancelado todos los actos políticos, ha adelantado varias horas la jornada de reflexión, la ha vestido de negro para recordarnos que aquí no importa ser del PSOE o del PP, de derechas o de izquierdas, pobre o rico, hombre o mujer, nativo o emigrante. Al igual que los dos guardias civiles masacrados, los dos ecuatorianos de la T-4 o los 191 muertos del 11-M, Isaías Carrasco somos todos.
Unión. La diferencia con el 11-M, sin embargo, no reside sólo en el número ni en el peso de la sangre, ni tampoco en la autoría del asesinato, sino en esa reacción unánime y firme de la clase política, sin distinción de credos ni de grupos. Rajoy ha viajado a Mondragón. Zapatero, interrumpido en mitad de los coletazos finales de un mitin, ha reaccionado convocando una reunión de urgencia en el Congreso y la oposición lo ha apoyado sin fisuras. Aquí no va a haber una mezquina oleada de SMS ni manifestaciones en las sedes de los partidos políticos. Quizá ya hemos aprendido la lección y sabemos dónde está el enemigo: al otro lado del diálogo, en las puertas mismas de la democracia. El enemigo no es el PP ni el PSOE, sino el terrorismo asesino, ya sea etarra o de cualquier clase. Una lección que nos ha costado aprender, pero que hemos aprendido a fuerza de muertos y de lágrimas. Catón el Viejo siempre terminaba sus discursos en el Senado Romano con una coletilla célebre: Delenda est Carthago. Cartago debe ser destruida. Con esa misma convicción, detrás de las discusiones generales y los planes económicos, ése debería ser el lema unánime de cualquier político, ya sea socialista, popular o nacionalista: Delenda est ETA.
ELECCIONES 9M / El atentado
«Todos asumimos esta nueva víctima como propia»
Este es el texto íntegro de la declaración conjunta que redactaron ayer todos los partidos con representación en el Congreso y los agentes sociales.
«En la mañana de hoy, la banda terrorista ETA ha asesinado en Mondragón al ciudadano y militante del Partido Socialista y de la Unión General de Trabajadores, Isaías Carrasco.
Manifestamos nuestro más afectuoso sentimiento de condolencia y cariño a la familia de Isaías Carrasco, cuyo único delito ha sido representar como concejal a los ciudadanos de Mondragón, que lo votaron democráticamente. Manifestamos también nuestra condolencia y solidaridad al Partido Socialista y a la Unión General de Trabajadores de Euskadi.
Todas las formaciones políticas y sociales firmantes expresamos la más rotunda condena y el rechazo más enérgico a este nuevo atentado criminal de ETA. Todos asumimos esta nueva víctima del terrorismo como propia. Todos estamos dispuestos a responder a esta agresión de forma firme y unitaria, a defender la libertad y a derrotar a ETA a través de la fuerza exclusiva del Estado de Derecho.
Apoyamos y respaldamos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que conseguirán, como tantas otras veces, que los asesinos sean entregados a la Justicia y paguen por su crimen.
ETA ha asesinado a un trabajador y a quien fue un representante de los ciudadanos. Lo ha hecho en vísperas de unas elecciones. Es un doble desafío a la Democracia y a las libertades que encontrará la respuesta democrática que merece este crimen. Nunca conseguirán nada. Sólo les espera la aplicación de la Ley, la acción de la Policía y el ejercicio de la Justicia.
Las organizaciones firmantes llamamos a los ciudadanos a responder a este crimen desde la serenidad y desde la firmeza democrática. Las elecciones democráticas del próximo domingo se convertirán en una nueva victoria de la libertad. ETA no ha conseguido ni conseguirá nunca torcer la libre voluntad de los ciudadanos.
Al terrorismo sólo se le puede combatir y derrotar con la unidad de los demócratas y con la fuerza del Estado de Derecho.
Las organizaciones firmantes apoyamos todas las convocatorias y movilizaciones que acuerden las fuerzas políticas y sociales del País Vasco para expresar la repulsa ciudadana ante este crimen. Por ello, apoyamos la concentración convocada por estas fuerzas políticas y sociales en Mondragón el próximo lunes 10 de marzo, así como las concentraciones convocadas en esa fecha por la FEMP».
Patxi López a Rajoy: 'No queremos volver a escuchar que traicionamos a las víctimas'
J. I.
BILBAO.- El secretario general del PSE-EE, Patxi López, aprovechó ayer la presencia del líder del PP, Mariano Rajoy, en la capilla ardiente de Isaías Carrasco para advertirle que «no queremos volver escuchar al PP que traicionamos a la víctimas porque es muy injusto».
Rajoy, que acudió al salón de plenos del Consistorio de Mondragón para trasladar sus condolencias a la familia y compañeros del militante socialista asesinado, optó por no responderle, mientras a su lado María San Gil sólo le contestó «eso no es así».
Mariano Rajoy llegó a las 22.25 horas a la capilla ardiente acompañado por San Gil, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, e Iciar Lamarain, edil popular en Mondragón. El líder del PP ya había acudido a media tarde al Consistorio para trasladar la condena de su partido, declaraciones que efectuó desde el despacho que usa habitualmente la edil del PP en Mondragón.
Acompañado por varios miembros de su partido en Euskadi se retiró luego y se desplazó hasta un restaurante situado en la localidad vecina de Bergara, a la espera de que se confirmara la apertura de la capilla ardiente.
Aunque inicialmente estaba previsto que el acto de reconocimiento a Isaías Carrasco se iniciara en torno a las 21.30 horas, el féretro con el cadáver que había sido llevado a San Sebastián para realizarle la autopsia no llegó al Ayuntamiento de Mondragón hasta pasadas las 22.15 horas.
El candidato popular, que se había trasladado al País Vasco en un avión que le esperaba en Vitoria, decidió retrasar su vuelta cuando, según fuentes del PP, el propio Patxi López les comunicó que no tendrían ningún inconveniente en recibir a la delegación del PP.
A su llegada, Rajoy saludó a varias personas a la entrada al salón de plenos y también a la amplia delegación de la Ejecutiva socialista que prácticamente en su integridad velaba el féretro de su compañero. Fuentes socialistas citadas por Efe y testimonios del PP vasco apuntaron que fue en ese mismo momento cuando López recriminó a Rajoy. El presidente del PP estuvo durante unos 10 minutos en el interior de la capilla ardiente y según el PP, Patxi López impidió que se acercara al féretro y a la familia de Isaías Carrasco para poder trasladarles el pésame. «Ha sido triste, muy triste», lamentaron compañeros de Rajoy que le acompañaban en ese instante.
ELECCIONES 9M / PULSACIONES
7-M
FERRER MOLINA
Hoy venía a contarles que estos comicios que mañana se resuelven alumbraban una primicia: o bien el partido que ganó las elecciones municipales inmediatamente anteriores (en este caso, el PP) no repetía triunfo en las legislativas, o bien Zapatero se convertía en el primer presidente que tenía que abandonar La Moncloa habiendo cumplido sólo un mandato. El brutal asesinato de Isaías Carrasco introduce otra novedad: ETA no había recurrido antes al tiro en la nuca dos días antes de unas elecciones generales.
No es ocioso preguntarse por qué los terroristas han elegido este momento para asesinar. Pero, sencillamente, es inoportuno. Sólo podemos constatar que si querían obtener una mayor repercusión con este crimen, lo han conseguido. Y si lo que pretendían era condicionar el sentido del voto, podemos suponerlo, pero es algo imposible de evaluar. Que cada cual extraiga sus conclusiones.
Sería hipócrita, sin embargo, negar que el atentado influirá en el ánimo de la gente. Cabe deducir que para eso se ha hecho. Por frío que uno tenga el temperamento es imposible que afronte con la misma actitud las votaciones cuando le ponen un cadáver sobre la mesa en el día de reflexión. Lo lamentable es que, por segunda vez consecutiva en nuestra historia, los colegios electorales abrirán en medio del luto.
Me confirma tales reflexiones algo tan intrascendente -pero por eso mismo sincero- como este hecho: si hoy diéramos la oportunidad a quienes han venido participando en la porra electoral de esta columna, probablemente cambiarían su pronóstico. ¿Modificaría el presidente del Gobierno la previsión que hizo el pasado 8 de enero y que guardó en un sobre cerrado ante el director de este periódico si hubiera sabido que los terroristas de ETA volverían a matar sólo 48 horas antes de que los españoles fueran a las urnas? ¿Lo haría? Tal vez.
Por cierto, cerraba las apuestas 'Pipi' Estrada. Cerraba y cierra. Dudaba si traer hoy aquí la suya porque podría parecer frívolo en las actuales circunstancias. Pero les van a dar a los hijoputas de los pistoleros. La semana pasada Pipi daba vencedor al PSOE con 159 diputados por 152 de los populares. «Ganarán los socialistas porque, pese a sus errores, la maquinaria del poder es potentísima y es muy difícil remontar desde la oposición al primer intento», decía entonces. He preferido no llamarle para preguntar si quería modificar esa relación de escaños. Aunque hubiera entendido que lo hiciera. Es de humanos.
Urkullu asegura que «ETA es una de las peores copias del terrorismo 'yihadista'»
M. VEGA
VITORIA.- Todos los partidos políticos vascos, con la excepción de las distintas marcas de la izquierda abertzale, condenaron con rotundidad el atentado que costó la vida al ex concejal del PSE, Isaías Carrasco.
También hicieron un llamamiento a la ciudadanía vasca a concentrarse hoy al mediodía ante las instituciones, y el lunes en Mondragón, y animaron a acudir masivamente a las urnas el domingo como mejor forma de responder a la banda.
El presidente de la Ejecutiva del PNV, Iñigo Urkullu, condenó la «barbaridad» cometida por ETA, organización que calificó como «una de las peores copias del terrorismo yihadista», que pretende amedrentar a la sociedad «como hace cuatro años con el 11-M».
Tras afirmar que «ETA muestra una vez más su locura, su ceguera y su inhumanidad», el máximo responsable del partido jeltzale dijo que «ha sido la crónica de un atentado anunciado». «Sabíamos que se podía producir, faltaba por conocer el cuándo y el quién», afirmó.
El lehendakari Juan José Ibarretxe, que compareció ayer acompañado por Joseba Azkarraga, de EA, y Javier Madrazo, de EB, aseguró que el asesinato es «una salvajada, un acto de barbarie inhumana».
Se negó a hacer una lectura política del atentado porque «sería dar a ETA el protagonismo político que quiere y no merece». Exigió a la banda que no use el nombre del pueblo vasco para justificar sus crímenes.
El secretario general del PSE de Guipúzcoa, Miguel Buen, emocionado, pidió a los demócratas y a los partidos que respondan «como una piña para aislar a los terroristas y a todos los que le dan cobertura».
La presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, expresó su «más profundo cariño y solidaridad» a los socialistas. Añadió que «ETA no va a estar derrotada hasta que metamos en la cárcel al último terrorista».
elmundo.es Vídeo: Vea la comparecencia del 'lehendakari'.





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