EDITORIALES: La Eurocámara insta al boicot/ ¿Por qué hay tanto miedo en el PP a que voten las bases?/ Del Olmo, de París a Murcia/ Un ERE que supone o

EDITORIALES DEL DÍA
LA EUROCAMARA INSTA AL BOICOT
Los diputados del Parlamento Europeo se sumaron ayer a las innumerables voces de la escena internacional que exigen medidas diplomáticas de boicot a los Juegos Olímpicos por la sistemática violación del Gobierno chino de los derechos humanos, con especial virulencia en el Tíbet. Casi por unanimidad, los eurodiputados piden a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE que no acudan a la ceremonia inaugural de los Juegos si Pekín no accede a dialogar con el Dalai Lama y a buscar salidas pacíficas al conflicto tibetano. La resolución de la Eurocámara no es vinculante y seguirá siendo cada uno de los gobernantes de los Veintisiete quien decida qué hacer. Pero posee una gran significación política y simbólica, ya que canaliza el rechazo de toda la sociedad europea a la brutal represión china.
La unanimidad en la votación y la contundencia del texto aprobado contrastan, desgraciadamente, con la incapacidad de los líderes europeos para adoptar una posición común sobre esta cuestión, lo que resultaría una muy eficaz medida de presión ante Pekín. En vez de ello, sigue habiendo posturas opuestas. Así, la valentía de la canciller Angela Merkel, que anunció hace días que no asistirá a la ceremonia, choca con la pertinaz decisión de gobiernos como el español, que, condicionado por la candidatura olímpica de Madrid, sigue diciendo que no adoptará ninguna medida de boicot. Y ello a pesar de que la situación en el Tíbet y en otros lugares no ha dejado de agravarse, lo que, sumado al enrocamiento chino, ha convertido en un clamor mundial la exigencia de boicotear políticamente los Juegos. Un nítido mensaje que ha llevado al premier británico a desdecirse y a anunciar que tampoco él estará en la ceremonia inaugural. Se suma así a una larga lista de personalidades, como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que ayer prácticamente descartó su presencia, lo que tendría una resonancia extraordinaria.
Y mientras, prosigue el boicot al recorrido de la antorcha olímpica en las ciudades por las que pasa. Tras la desabrida etapa de San Francisco, la llama está hoy en Buenos Aires, donde también se esperan disturbios. No nos parece correcta la actuación de los activistas que interrumpen violentamente el itinerario de la antorcha. Las fuerzas de seguridad de los diferentes países deben hacer posible su paso y evitar lamentables hechos como su apagado esta semana en París.
La antorcha olímpica encarna, como pocos emblemas, valores arraigados ya en el ideario colectivo, y por ello tampoco es acertado que el CIO, en vista de los últimos episodios, esté barajando la posibilidad de suprimir el recorrido internacional de la antorcha en próximas citas olímpicas. En lugar de ello, debe marcar nuevos criterios irrenunciables para que una ciudad pueda acoger un evento de tanta repercusión global.
¿POR QUE HAY TANTO MIEDO EN EL PP A QUE VOTEN LAS BASES?La simple posibilidad de presentarse como candidata, evocada hace unos días por Esperanza Aguirre, ha suscitado una desmesurada reacción de la gran mayoría de los barones del PP. Todos han coincidido en lanzar dos mensajes en las últimas horas: que apoyarán a Rajoy en el próximo congreso de junio en Valencia y que la presidenta de Madrid cometería un error si se presenta.
A los apoyos de Juan Vicente Herrera, de Daniel Sirera, de Núñez Feijóo y de Javier Arenas, se sumaron ayer los de Francisco Camps, Ramón Luis Varcárcel y Ruiz-Gallardón, que se prodigaron en elogios hacia un Rajoy que ha alentado con sus recientes declaraciones la reacción de los barones.
Camps aseguró de forma apabullante que «todo el PP de España está con Rajoy y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo» mientras que Alberto Ruiz-Gallardón, desde Pekín, aprovechó la ocasión para estimular su infantil rivalidad con Aguirre, llamándola «indecisa» y subrayando que lo último que «desea» es verla convertida en «lideresa».
Puede que Ruiz-Gallardón tenga razón en que ese «deseo» pueda convertirse también en «pronóstico» ante los limitados apoyos con que podría contar Esperanza Aguirre, pero lo que no se entiende bien es su afán y el de la gran mayoría de los barones del PP de que Rajoy no tenga adversario en el congreso, lo cual es difícilmente explicable en un partido que se jacta de ser democrático.
En distinto sentido, el alcalde de Madrid fue criticado ayer por Juan Soler, un portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, que le reprochó haber viajado a Pekín para apuntalar al «despótico» régimen chino. El reproche de Soler, de quien se desmarcó luego el propio equipo de Esperanza Aguirre, es exagerado, aunque el viaje no haya tenido el don de la oportunidad, porque el alcalde cumplía con su deber de promocionar la candidatura de Madrid a los Juegos, al igual que lo hizo la presidenta en otras circunstancias en 2005.
Estas escaramuzas dialécticas no pueden servir para distraer la atención de lo esencial: que los líderes territoriales del PP dan la impresión de pretender cerrar el paso a cualquier debate interno y a la posibilidad de que surja una alternativa a Rajoy, un líder sin duda respetado pero que ha perdido dos elecciones consecutivas.
Lo lógico y lo normal es que, en las actuales circunstancias del PP, los barones propiciaran la celebración de un congreso con diversas alternativas en las que se pudiera discutir la futura orientación ideológica del partido y la estrategia de oposición a Zapatero. Pero no, los barones han decidido que hay que apoyar a Rajoy sin fisuras para que éste salga de nuevo elegido por virtual aclamación.
No lo tienen nada díficil porque los estatutos del PP exigen el aval de 600 compromisarios para presentarse candidato. La cifra es virtualmente imposible de conseguir si no se cuenta con el respaldo de la dirección del partido, ya que el número total de compromisarios es 3.000. Madrid sólo designa 200, los mismos que Castilla y León, a pesar de tener el triple de población.
A la gran dificultad de obtener ese alto porcentaje del 20%, se suma la coacción que pueden suponer pronunciamientos tan tajantes como el de Camps, que harán muy difícil que los compromisarios valencianos se decanten por avalar públicamente a otro candidato que no sea Rajoy.
Todo ello hace casi imposible en la práctica que pueda surgir una candidatura alternativa en el próximo congreso, lo que pone de relieve la gran contradicción de unos barones que insisten en que Rajoy cuenta con un enorme apoyo pero que temen el ejercicio de la democracia interna.
Del Olmo, de París a MurciaEl juez Del Olmo, que en la actualidad disfruta de un permiso retribuido en París para investigar la «instrucción de casos extremos» en terrorismo, ha obtenido la plaza de magistrado de la Audiencia en Murcia. Cuando criticamos su decisión de dejar por iniciativa propia la Audiencia Nacional sólo mes y medio después de hacerse pública la sentencia del 11-M, hizo un comunicado mostrándose ofendido en su «dignidad» y en sus «principios». Consideramos -entonces y ahora- que era un disparate abandonar las pesquisas que mantenía abiertas sobre la organización del mayor atentado de nuestra historia para dedicarse a realizar estudios teóricos. La prueba de que se quitó de enmedio para disfrutar de unas vacaciones pagadas en París nos la da hoy con la noticia de su marcha a Murcia. Queda claro que no había ninguna razón objetiva ni ninguna urgencia que justificaran su presencia en el Institut des Hautes Etudes sur la Justice durante cuatro meses. Los conocimientos que pueda estar adquiriendo allí no le van a servir de nada a la Audiencia Nacional -que sigue pagando su sueldo íntegro- y difícilmente a la Audiencia Provincial murciana, que no juzga casos de terrorismo. Su sustituto tendrá que apañárselas, definitivamente, para investigar las incógnitas que restan sobre la masacre.
Un ERE que supone otra burla del PCTVEl PCTV ha solicitado la apertura de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para pagar los salarios y las cuotas de la Seguridad Social a sus trabajadores, toda vez que la Audiencia Nacional les ha bloqueado las cuentas de acuerdo con el proceso abierto para determinar si el partido abertzale debe ilegalizarse. La Inspección de Trabajo de Guipúzcoa ha informado favorablemente a la solicitud del PCTV -a la espera de que la Dirección General de Trabajo adopte una decisión definitiva- siguiendo una lógica administrativa sobre la que caben objeciones. Como regla general, los trabajadores tienen derecho a que, a través de un ERE, la administración compense con fondos públicos parte de las obligaciones sociales contraídas por su empresa si ésta quiebra. Pero, en el caso del PCTV, resulta escandaloso que quienes trabajan para una organización presuntamente delictiva reclamen su derecho al paro. No se puede olvidar que nueve de los once empleados del PCTV están siendo investigados por su vinculación a Batasuna y otras extensiones de la constelación etarra, que existe la sospecha certera de que los empleados del PCTV se valieron de esta marca blanca de ETA sólo para soslayar la ilegalización de Batasuna, y que se apresuraron a vaciar las arcas de la organización previendo los efectos del proceso penal. No se trata de mermar derechos, sino de valorar todos los elementos para evitar que los proetarras se beneficien de las prebendas del mismo Estado que quieren destruir.
Nos cuentan que... hace dos lunes, el mismo día que el PP celebró la Junta Directiva en la que Mariano Rajoy nombró a Soraya Sáenz de Santamaría portavoz parlamentaria, un nutrido e influyente grupo de empresarios, políticos y periodistas de origen andaluz celebró una comida en un reservado del restaurante Solchaga de Madrid. Al almuerzo asistió el asesor áulico del presidente nacional del PP, Pedro Arriola, quien llegó con retraso y disculpó su demora porque había estado «preparándole un discurso a Rajoy». Lógicamente, la atención de los comensales se centró en la estrategia que pensaba adoptar el líder de la oposición. Arriola dijo que ya era hora de que el PP se centrara «en el debate de temas concretos», principalmente en los problemas económicos, y de que dejara de lado «los principios». El vicepresidente de la CEOE, Juan Jiménez Aguilar, recriminó a Arriola su análisis y ambos se enzarzaron en una enconada discusión.




Links to this post:
Crear un enlace
Home