ECONOMÍA: Zapatero admite que un oligarca aliado de Putin compre Repsol

NUEVO MAPA ENERGETICO / Califica al grupo controlado por el oligarca ruso Alekperov de «compañía privada, cuyo accionista mayoritario es estadounidense» / El ministro de Industria hará «todo lo posible» en contra de la operación
Zapatero admite que un oligarca aliado de Putin compre Repsol
CARLOS SEGOVIA / MARISA CRUZ
MADRID.- El grupo Lukoil, dirigido por un oligarca ruso aliado del primer ministro, Vladimir Putin, no es un peligro para la seguridad energética de España, según el presidente. Zapatero se mostró ayer dispuesto a aceptar la entrada de Lukoil como primer accionista de Repsol YPF, la empresa española privatizada en la pasada década.Con esa posición, el presidente del Gobierno desautorizó ayer al ministro de Industria, Miguel Sebastián, y alegó dos claves a la hora de abrir la puerta a la compra de un paquete decisivo en Repsol YPF por parte de la petrolera rusa. La primera de ellas, según explicó, es que se trata de «una compañía privada» y no estatal como sucedía con Gazprom -de la que se especuló la semana pasada que también tenía interés en Repsol-, y la segunda es que «es una compañía, cuyo accionista mayoritario es la compañía estadounidense líder del sector», en alusión al gigante petrolero ConocoPhillips.
Al justificar así su buena disposición a la operación, el presidente del Gobierno no dio un dato acertado. Según la prensa rusa especializada y los informes de los bancos de inversión, el principal accionista máximo ejecutivo, Vagit Alekperov, y el equipo directivo de Lukoil nombrado por él. Alekperov forma parte de la oligarquía rusa que se ha hecho multimillonaria tras la caída de la Unión Soviética y que ha hecho fortuna en alianza con Putin. Alekperov, que controla medios de comunicación, fue decisivo para forzar la salida de Rusia de otro oligarca hostil a Putin: Boris Berezovski. Putin ha concedido a Lukoil contratos de la envergadura del de Irak.
Pero Zapatero está escuchando los argumentos presentados por los presidentes de Repsol YPF, Antonio Brufau, la Caixa, Isidro Fainé, y el Banco Santander, Emilio Botín involucrados en la operación. Estos sostienen ante Moncloa que la constructora Sacyr, que controla el 20% de Repsol, se ha convertido en un socio tan débil e inestable que es necesario buscar una alternativa. El presidente de Sacyr, Luis del Rivero, fue el primero en poner en venta su paquete, pero está siendo desplazado en la negociación por el Santander, que encabeza a los bancos acreedores de Sacyr, y por Brufau y Fainé, que dirigen la petrolera.
Lukoil está dispuesto a ofrecer un precio de entorno a 26 euros por acción a Sacyr -una bicoca teniendo en cuenta que ayer cotizó a 13,6 en Bolsa-, pero siempre que puedan sumar más paquetes hasta el 30%, el límite para no tener que lanzar una Oferta Pública de Adquisición de acciones.
La Caixa está dispuesta a vender a buen precio el 6,1% que comparte con Caixa Catalunya- y hasta un 3% adicional que posee el holding Criteria de la Caixa, pero bajo una serie de condiciones que puedan ser asumibles para Zapatero y que consisten en intentar convertir a Lukoil en un socio industrial con influencia controlada.
La Caixa continuaría como socio de referencia en Repsol suscribiendo un pacto con Lukoil de modo que el grupo ruso no tendría más de cinco de los 16 puestos en el consejo de administración y que dejaría en manos de Brufau el nombramiento del equipo directivo de Repsol YPF. Además, el pacto incluiría no levantar la actual limitación del 10% de los derechos políticos en la petrolera. Es decir, que aunque tenga el 30% no tendrá casi más poder de voto que Criteria, si ésta mantiene su 9% actual. ¿Por cuánto tiempo aceptarían los rusos estas condiciones? «Lo ideal sería que no entrara nadie, pero con Sacyr así, la mejor alternativa es un socio industrial que sepa del negocio», explican fuentes de las empresas que apoyan la operación.
Pero se han topado con Sebastián. El ministro de Industria declaró en la mañana de ayer, cuatro horas antes de que hablara Zapatero, que «el Gobierno hará todo lo posible para que siga siendo española y lo va a seguir siendo». También enseñó los dientes a Brufau, Fainé y los que apoyen la operación y les exigió respeto.
«Nosotros tenemos que tener respeto por el mercado y por los accionistas, como Estado, pero tenemos que defender los intereses de España (...)igual que tenemos respeto por el mercado y los accionistas, pedimos que los accionistas nos respeten a nosotros».
En contraste, el presidente recalcó que es «bueno que Repsol tenga bandera española», pero a continuación explicó que el Ejecutivo ha de ser «respetuoso» con los intereses de la propia compañía, máxime cuando de la operación de la que se habla compromete a dos empresas privadas. «Estaremos atentos», señaló Zapatero, «para que las cosas se hagan bien y para que sean favorables a los intereses estratégicos de España» pero sin perder de vista que «hablamos de un comprador que es una empresa privada».
Es la primera vez que Sebastián y Zapatero muestran falta de sintonía. En este pulso de Repsol YPF, el ministro se juega su influencia y su peso en el Ejecutivo, puesto que otra afín a él, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, se muestra en la misma línea en este asunto que el presidente del Gobierno.
DOS POSICIONES ENFRENTADAS
1. A favor. El presidente del Gobierno se muestra dispuesto a aceptar la operación, siempre que, como dicen sus muñidores, garantice una cierta españolidad e independencia para Repsol YPF. Respaldan la opción de Lukoil el presidente de la petrolera, Antonio Brufau; el presidente de la Caixa, Isidro Fainé, que es el primer accionista español de Repsol YPF; y el presidente del Grupo Santander, Emilio Botín, que encabeza a los acreedores de la constructora Sacyr.2. En contra. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, considera que un grupo como el gigante petrolero ruso Lukoil pone en peligro la independencia y españolidad de Repsol YPF, a la que considera «empresa estratégica». Estudia opciones legales para frenar la operación. También está en contra el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, que va a pedir al Gobierno que utilice los mecanismos del propio Tratado de la UE para poner freno a Lukoil.
El PP se opone por «seguridad nacional»CARLOS SEGOVIA
El Partido Popular pedirá al Gobierno que impida la entrada de Lukoil en Repsol YPF invocando «seguridad nacional».
«Nuestra posición es que el Tratado de la Unión Europea permite frenar operaciones de este tipo cuando un Estado miembro considere que se pone en peligro su seguridad nacional. El Gobierno debe hacer uso de ese derecho», dijo ayer a este diario el diputado del PP, Alvaro Nadal.
Nadal se refiere al artículo 58 del Tratado de la UE que faculta a los Gobiernos a «tomar medidas justificadas por razones de orden público o de seguridad pública» como excepción al artículo 56. Este último es el que impide restringir la libre circulación de capitales en la UE.
De hecho el propio Gobierno de Zapatero hizo uso de esa excepción en la pasada legislatura para intentar impedir la entrada del grupo alemán E.ON en Endesa. Finalmente, el Tribunal de Justicia de la UE condenó al Gobierno por restringir injustificadamente el derecho de E.ON a entrar en la eléctrica.
Pero la sentencia del Tribunal no condenó a España por tomar medidas unilaterales, sino por tomarlas sin justificarlas debidamente. En opinión de los jueces de Luxemburgo, el Gobierno de Zapatero nunca logró argumentar por qué E.ON suponía un peligro para la seguridad nacional.
Ayer, las posiciones políticas eran opuestas a las de la batalla de Endesa. El presidente del Gobierno, a favor de no restringir la libre circulación de capitales procedentes de Lukoil -al contrario que con E.ON- y el PP, a favor de la intervención de los poderes públicos para frenar la operación. Para ello va a tomar iniciativas parlamentarias
NUEVO MAPA ENERGETICO / El perfil del magnate / VAGIT ALEKPEROV Presidente de LukoilEl «campeón nacional de la energía» de Putin
DANIEL UTRILLA. Corresponsal
MOSCU.- La sede de Lukoil se levanta como una pirámide descomunal de paredes opalescentes en la avenida Sajarov de Moscú. El musculoso edificio de paredes negras forma parte de la fachada de la nueva Rusia como templo de la primera petrolera privada rusa que extrae el 2,3% del crudo mundial, extiende sus tentáculos por 30 países (incluido EEUU) y mantiene una red de más de 6.000 gasolineras.Su propietario es el oligarca azerbayano-ruso Vagit Alekperov (Bakú, 1950), el noveno empresario más rico del país y el más estrecho colaborador del entonces presidente y ahora primer ministro, Vladimir Putin. Forman un tándem único: Putin es el gran valedor de la expansión exterior de Lukoil y Alekperov es el apoyo interno del primer ministro y ha respaldado abiertamente sus campañas electorales. Tanto es así que un informe de la petrolera Shell llegó a calificar en 2007 al empresario de «campeón nacional de la energía» para Putin.
Pese a su actual cercanía, la relación empezó con bronca. Cuando Putin alcanzó el poder e inició el asalto del sector energético, llegó a procesar a Alekperov por fraude fiscal. Pero a diferencia de otros oligarcas, el líder de Lukoil salió impune.
De hecho, Alekperov fue quien lideró la lucha contra Boris Berezovski, poderoso enemigo del Kremlin y ahora exiliado en Londres. Así, a finales de 2001 Lukoil hizo valer su paquete minoritario de acciones en el canal TV6 de Berezovski para declararlo insolvente y propiciar su cierre. También utilizó su influencia en prensa para descalificarlo.
Alekperov se convirtió en mayo en el principal accionista de la petrolera que fundó 1993. Por medio de la compañía Gatecraft Limited, el presidente de Lukoil adquirió en mayo el 1,3% de la empresa (por unos 1.000 millones de dólares) aumentando su participación hasta el 20,4%, afirma el diario económico Vedomosti. Hasta ese momento el mayor paquete accionarial (del 20%) estaba en manos de la pretrolera estadounidense ConocoPhillips desde 2004, que hace cuatro años se comprometió a no aumentar su participación en la rusa.
Las acciones en poder de Leonid Fedun, vicepresidente de Lukoil, ascienden al 9,08%. El resto de valores es capital flotante en manos de accionistas minoritarios, muchos de ellos extranjeros.
A diferencia de otros oligarcas más jóvenes que se zambulleron los negocios durante la transición al capitalismo, Alekperov, de 57 años, pertenece a la generación de negociantes que vivió la procelosa privatización de empresas públicas de los 90 con las riendas en la mano. No en vano en 1990 fue viceministro de petróleo y gas de Mijail Gorbachov.
Un mes antes de la desintegración de la URSS en 1991, Alekperov culminó la fundación de Lukoil (en calidad subsidiaria del Ministerio de Petróleo y Energía) como resultado de la integración de tres petroleras: Lanagepas, Urai y Kogalimneftegaz. De esta última, Alekperov fue director general entre 1987 y 1990. Desde 1993 la corporación pasó a llamarse Lukoil y a partir de 1995 empezó a cotizar en los mercados financieros internacionales.
No obstante, la edad de oro de Alekperov ha sido la que ha vivido junto a Putin. El momento estelar de la pareja sucedió en 2003, cuando el entonces presidente inauguró una estación de servicio de Lukoil en Nueva York. Después se marchó a Camp David a exigir a Bush que protegiera los intereses de Alekperov en Irak. The New York Times consideró ya que «Lukoil es la compañía situada en el lugar preferido de Putin».
En ocasiones ha tenido que salir al paso de serias acusaciones como la del hijo de Vitaly Schmidt, un ingeniero vinculado con Lukoil a través de supuestas compañías offshore que murió en circunstancias extrañas en agosto de 1997. El hijo de Schmidt acusó a la cúpula de Lukoil de estar detrás de la muerte de su padre, pero Alekperov lo negó.
Según algunos medios, la Policía suiza cree que Zakhar Kalashov, uno de los capos de la mafia rusa, tiene participaciones en Lukoil y habría sido su representante para Oriente Medio cuando la empresa buscaba contratos en Irak antes de la guerra lanzada por EEUU.
Pero nada de esto ha separado a Alekperov de Putin. En 2007 se rumoreó que el empresario quería comprar el Tottenham Hotspur inglés. Esta misma semana, Lukoil ha prometido fortalecer la plantilla del Spartak, que luce el logotipo de la petrolera en la camiseta.
LOS HITOS
Origen: La Lukoil embrionaria se funda en 1991, con Alekperov como viceministro de Petróleo con Gorbachov en el Gobierno.Fundación: Alekperov funda la petrolera en 1993 al fusionar tres empresas regionales.
Afianzamiento: En 2003, Putin inaugura una gasolinera de Lukoil en Nueva York y defiende su expansión ante Bush.
Conflictos: Alekperov ha sido acusado de acosar a Berezovski y hasta de matar a un empresario rival.
A FONDO
¿Quiénes son ahora «los brujos» de La Moncloa?

«Nosotros no queremos saber nada de los rusos». Más o menos, eso fue lo que le dijo Antonio Brufau (presidente de Repsol) a Miguel Sebastián cuando el 13 de noviembre el ministro le llamó por teléfono para preguntarle por una posible compra por parte de Gazprom (el gigante ruso del gas).
La noticia la había dado ese mismo día por sorpresa el viceprimer ministro ruso Alexander Zhukov, en una rueda de prensa celebrada en la sede del Ministerio de Industria. Según dijo Zhukov, Gazprom (de capital público) estaba negociando la compra del 20% que tiene Sacyr Vallehermoso en Repsol.
Después del bombazo, Zhukov se hizo el loco. Ni al ministro de Industria, ni al presidente del Gobierno les dio detalles de una operación, que, por su dimensión, requeriría de una negociación política al más alto nivel.
Sin embargo, Luis Del Rivero (presidente de Sacyr) le confesó a Sebastián esa misma noche que estaba hablando con Lukoil (la mayor empresa de petróleo de Rusia), pero le añadió que las conversaciones estaban en una fase de tanteo.
Al día siguiente, Gazprom desmintió oficialmente las negociaciones para la compra de Repsol y todo el mundo pensó que Zhukov había metido la pata.
Sacyr tiene una deuda de 18.000 millones de euros. Es decir, que está en una situación angustiosa. La venta del 20% de Repsol le serviría para reducir en casi una quinta parte su pasivo bancario.
Pero, Del Rivero no es el único beneficiario. El Banco Santander (que para la compra de Repsol le prestó a Sacyr unos 1.000 millones de euros) cobraría su deuda y Botín descansaría tranquilo.
¿Y la Caixa, a la sazón segundo accionista de Repsol? Isidro Fainé jugó también al despiste la semana pasada. Según dijo, su intención era la de seguir como «socio de referencia» de la petrolera.
¿Qué ha ocurrido en sólo siete días? Pues que Lukoil está a punto de cerrar la compra no del 20%, sino del 30% de Repsol: es decir, del paquete de Sacyr más una parte del que tiene la Caixa.
Sebastián mostró ayer públicamente su oposición a la operación, que le fue confirmada personalmente por Brufau en la noche del miércoles.
¿Y el presidente? Para asombro de algunos, Rodríguez Zapatero dejó ayer la puerta abierta a Lukoil, que, si llegara a entrar en Repsol, controlaría también Gas Natural y Unión Fenosa.
Zapatero dijo que Lukoil no es una empresa pública, como Gazprom, y que su principal socio es la norteamericana ConocoPhillips. Es una forma de verlo. Seguro que se manejarán más argumentos a favor de esta inaudita adquisición, como que ningún accionista puede tener más del 10% del poder de decisión en Repsol, según sus estatutos, etc. Sin embargo, el presidente sabe, como su ministro de Industria y como conoce Pedro Solbes, que en Rusia ninguna empresa y, sobre todo, si es del sector energético, escapa de la influencia del Kremlin. Más en este caso, en el que su presidente y principal accionista ha apoyado las campañas de Putin.
Hoy se vislumbra un interesante pulso en el Consejo de Ministros. Si piensa en los intereses nacionales, el Gobierno debería hacer todo lo posible para abortar la compra. Hay medios para hacerlo dentro de la legalidad.
El PP ha dejado claro que dará una batalla frontal contra Zapatero si da luz verde a Lukoil.
Ningún Estado europeo de primera fila permitiría que un país extranjero, no miembro de la UE, se quedase con la mayor tajada de su mercado energético.
La cuestión es por qué el presidente del Gobierno no ha escuchado esta vez las razones de amigo y ministro de Industria. Todo hace pensar que el hombre que ha conseguido ese milagro no se sienta en el Consejo de Ministros. Aunque suele visitar La Moncloa.
casimiro.g.abadillo@el-mundo.es
NUEVO MAPA ENERGETICO / Los protagonistasRepsol, una joya estratégica en tierra de nadie
Los problemas de Sacyr y las necesidades de La Caixa dejan a la petrolera en manos del mejor postor
BALTASAR MONTAÑO
MADRID.- El futuro de Repsol se decide estos días entre Moscú, Madrid y Barcelona. Desde la capital rusa, su Gobierno y Lukoil tratan de hacerse con hasta el 30% de la petrolera; desde Madrid, su equipo directivo y el Gobierno capean el temporal como pueden y aceptan la entrada de los rusos como un mal menor para la compañía; y desde Barcelona, su socio histórico, La Caixa, abre la puerta a la venta de su participación del 14,5%.
La incertidumbre sobre el accionariado de la primera petrolera española y el temor a que pierda su españolidad es consecuencia directa de los excesos del boom del ladrillo y el pinchazo de su burbuja. Cuando Sacyr Vallehermoso desembarcó en el capital de la compañía, con la compra de un 20% desde finales de 2006 por unos 6.000 millones de euros, la compañía de Luis del Rivero se convirtió en el garante de la estabilidad y españolidad de la firma.
No han pasado ni dos años y el empresario murciano se ha convertido ahora en el talón de Aquiles de una compañía que es estratégica para la garantía del suministro energético español y que tiene en su poder una de cada tres gasolineras del país. Pese a ser una compañía bien gestionada, con un balance saneado y un beneficio neto de 2.816 millones de euros (un 15% más) en los nueve primeros meses del año, se ha convertido en moneda de cambio de los problemas con los bancos de Sacyr y de los reforzados deseos desinversores de La Caixa. Tanto el presidente, de la caja, Isidro Fainé, como el de la petrolera, Antonio Brufau, no supieron elegir en su momento al mejor compañero de viaje. El que vino a dar estabilidad frente a posibles OPA hostiles desde el extranjero es el que ahora provoca una incertidumbre que puede dejar en manos rusas no sólo el control de Repsol, sino también el de Gas Natural, la primera gasista española, y el de Unión Fenosa, la tercera eléctrica.
Brufau y Fainé no han conseguido en estos dos últimos años dar estabilidad a una compañía que ahora sólo vale en Bolsa 16.603 millones de euros, acumula una caída del 44% desde enero y es presa del mejor postor. Fue La Caixa la que aupó a Brufau a la presidencia de la petrolera y fue Del Rivero el que le ha respaldado en los dos últimos años. Ambos ponen ahora pies en polvorosa, podrían dejar el control de Repsol y del sector energético español en manos de Lukoil y al ejecutivo catalán solo ante el peligro.
LUIS DEL RIVERO / Presidente de Sacyr
El 'caballo blanco' y sus problemas con los bancosB. M.
Luis del Rivero, presidente de Sacyr y vicepresidente de Repsol, se ha visto ahogado por su propio éxito. Los más de 18.500 millones de euros de deuda que acumuló en su agresiva y rápida ascensión al olimpo de las grandes compañías son ahora los pies de barro que le obligan a salir corriendo de Repsol. Presionado por el Banco Santander, la entidad que dirigió el crédito de 5.175 millones de euros para comprar Repsol, y por su socio Juan Abelló para que haga caja y reduzca deuda, Del Rivero ha acelerado de tal forma la venta del 20% que ha puesto patas arriba el actual status quo del sector energético español.
Aunque en las últimas semanas ha ofrecido su paquete a empresas como la francesa Total o la italiana Eni, entre otras, al final ha sido la rusa Lukoil la que se ha posicionado para comprar un paquete que vale ahora casi la mitad de lo que le costó. Según el cierre de ayer, el 20% de Repsol vale 3.320 millones de euros, frente a los casi 6.200 que pagó Sacyr hace algo menos de dos años. Ahora, Del Rivero negocia a toda velocidad e intenta, al menos, vender su participación a un precio no inferior a esa barrera psicológica de los 6.000 millones. Esto significaría que Lukoil tendría que estar dispuesta a pagar una prima de más del 100% sobre las cotizaciones actuales, algo que no parece estar en estos momentos al alcance de Del Rivero, señalan fuentes financieras. Mientras tanto, acumula en lo que va de año una caída del 77% en el valor de Sacyr, una compañía sometida a la mayor deuda de todo su sector. Del Rivero paga ahora caro su agresiva política de compras y deja a Repsol en la situación más débil de la era de Brufau.
ISIDRO FAINE / Presidente de La Caixa
La Caixa deja de ser el referente histórico del grupoB. M.
La caja de ahorros catalana ha sido y es, por ahora, el socio de referencia de Repsol y de Gas Natural, la compañía que la caja y la petrolera gestionan conjuntamente. Antonio Brufau, presidente de la petrolera, llegó a su actual puesto gracias a la caja catalana, cuyo actual presidente ha decidido reordenar su cartera de inversiones.
A través de Criteria, el holding de participaciones industriales de la caja, La Caixa quiere ahora reforzar sus inversiones en el sector financiero a costa de reducir su presencia en otras compañías. Máxime en tiempos de crisis, cuando la liquidez en los mercados brilla por su ausencia. Pese a que en el sector financiero se conoce la estrategia de Fainé para reforzar y dotar de mayor solvencia a Criteria, ayer sorprendió que la caja reconociera que se plantea la venta de «todo o parte» en Repsol.
La Caixa controla un 14% de la compañía petrolera, entre su participación directa y la indirecta que comparte con Caixa Catalunya. Esta participación ha dejado de ser vaca sagrada para Fainé, que sin haber tomado una posición muy activa en la reordenación impulsada por Del Rivero, sí que ha visto una oportunidad inmejorable de hacer cash y no ha cerrado las puertas a los pretrorublos que ofrece Lukoil.
Eso sí, Fainé se mueve muy bien en el entorno gubernamental actual y no parece dispuesto a compartir el papel de malo de la película que hasta ahora ha asumido en solitario Del Rivero. Cargaría con el estigma de haber dejado en mano de los rusos una compañía estratégica para España. Conjugar su deseo de venta y no mancharse requerirá en los próximos días un encaje de bolillos.
EMILIO BOTIN / Presidente del Santander
El banco que financió la entrada de Sacyr quiere cobrarB. M.
Emilio Botín, presidente del Banco Santander, ha financiado un buen número de las grandes operaciones que se han producido en los últimos años en el sector energético español. Lo hizo con Acciona cuando adquirió el 25% de Endesa y también con Sacyr cuando dio el salto al negocio petrolero.
El Santander fue el banco director del crédito sindicado por valor de 5.175 millones de euros que permitió a Del Rivero comprar el 20% de la petrolera. Junto a la entidad que preside Botín, también Citigroup, Calyon y Caja Madrid lideraron la colocación del préstamo, en el que participaron otras 38 entidades nacionales e internacionales.
En varias ocasiones, Sacyr ha tenido que aportar garantías adicionales al Santander y al resto de los bancos ya que la caída de las acciones de Repsol ha roto en varias ocasiones las barreras de precio a partir de las cuales la compañía tenía que garantizar con su patrimonio que iba a pagar el préstamo.
Pero la crisis financiera se ha mostrado ya con toda su virulencia y ahora los bancos quieren tener asegurado el cobro de su deuda.
De ahí que Botín le haya hecho llegar a Del Rivero el mensaje de que se desprenda de activos para hacer frente a los pagos de su abultada deuda. Como Sacyr no es capaz de cerrar definitivamente la venta de su filial Itínere a Citi, Santander ve con buenos ojos que se desprenda del 20% de Repsol. De la venta de esta participación depende que el banco cobre la parte correspondiente del crédito que le adeuda una constructora cuya solvencia está ahora en cuestión.
ANTONIO BRUFAU / Presidente de Repsol YPF
Una decisión espinosa para el defensor de un gigante españolJ. T. D.
Antonio Brufau ha demostrado ser uno de los ejecutivos con más visión estratégica a largo plazo del sector energético español. El presidente de Repsol YPF ha sido promotor de las operaciones de adquisición lideradas por Gas Natural, con el objetivo de crear una gran compañía con presencia en las tres grandes patas del negocio de la energía: el petróleo, la electricidad y el gas. Pero, por diferentes motivos, las dos grandes aventuras corporativas del grupo han acabado en fracaso. Gas Natural ha intentado comprar Iberdrola y Endesa por la vía hostil; y hoy está embarcada en la compra de Fenosa.
Dando el visto bueno al desembarco de Lukoil -o, al menos, jugando un papel pasivo ante la desinversión de Sacyr y La Caixa-, Antonio Brufau da un paso atrás en la consecución de la meta que ha perseguido durante tantos años.
Una Repsol YPF con Lukoil como primer accionista no será tan fácil de gobernar. Sobre todo, si la caja catalana acaba deshaciendo todas sus posiciones y abandonando para no volver el capital de la petrolera. Es más, la hipotética salida definitiva de La Caixa dejaría al propio Brufau en una situación complicada. Primero, porque la caja catalana fue la que le puso en el puesto. Y, sobre todo, porque Lukoil sólo entrará en el capital de la petrolera si tiene la voz cantante en el consejo de administración. Es decir, para mandar.
Pase lo que pase, Brufau tendrá que dar explicaciones al Gobierno por su cambio de actitud (hasta hace días, rechazaba el desembarco ruso). Hoy se verá las caras con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en una comida organizada en el Palace. ¿Hablarán del futuro?
CRISIS FINANCIERA / El pinchazo del 'ladrillo'
Fondos soberanos de Dubai y China quieren activos de Martinsa
La empresa de Fernando Martín, en concurso de acreedores, ha vendido terrenos y edificios También hay interés por inmuebles de Reyal Urbis
CRISTINA CABALLERO
MADRID.- Los fondos soberanos de los países asiáticos andan a la busca de chollos. Ante el concurso de acreedores en el que está inmersa Martinsa-Fadesa, varias de estas entidades de inversión estatales se han acercado a la inmobiliaria para tantear una posibilidad de comprar activos, según fuentes cercanas a la administración concursal de la empresa.
En concreto, los fondos que se han interesado por comprar activos de la inmobiliaria presidida por Fernando Martín proceden de Dubai y China, según las mismas fuentes. Un portavoz oficial de Martinsa-Fadesa aseguró ayer que la compañía inmobiliaria no tiene aún encima de la mesa ninguna oferta concreta procedente de estas entidades.
A pesar del interés de ambos instrumentos inversores estatales, no se ha llegado a un acuerdo porque el dinero que ofrecen no cubre las hipotecas que pesan sobre esos activos. La última palabra la tendrían los bancos acreedores de Martinsa, porque son ellos los que tendrían que aceptar una quita sobre el valor de los inmuebles. La inmobiliaria necesita urgentemente liquidez para seguir funcionando, por lo que la intención de los administradores concursales es, al contrario de lo que pretende Fernando Martín, evitar las operaciones a corto plazo e ir vendiendo activos.
El interés de los fondos soberanos asiáticos no se limita a Martinsa. Hace ocho meses, el fondo ICD (del Estado de Dubai) ya estuvo negociando con Colonial para comprar la división patrimonial de la inmobiliaria, aunque finalmente no se llegó a ningún acuerdo.
Además, el fondo árabe también se ha acercado a Reyal Urbis, presidida por Rafael Santamaría, para una eventual adquisición de activos, según revelaron a este periódico fuentes cercanas a la inmobiliaria. Reyal, con una deuda de 3.000 millones de euros que acaba de renegociar con los 51 bancos acreedores, está inmersa en una operación de desinversión de activos. A lo largo de este año, ha vendido suelos para uso residencial y en promociones por un importe de 1.981 millones de euros, según los datos aportados por la inmobiliaria.
Por otro lado, ayer se desveló que los Ministerios de Economía y el de Justicia están estudiando fijar nuevos estándares para calcular los sueldos de los administradores concursales. En algunos macroconcursos, como el de Martinsa-Fadesa, puede ascender a más de 20 millones de euros, muy lejos de otros casos en empresas de muy reducido tamaño.
Cascos declarará hoy sobre la caída del valor de la acción de Sacyr
Ebro Puleva vende su negocio azucarero
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Aguirre aprueba una reforma 'light' de la Ley de Cajas
La presidenta de la Comunidad opta por no usar aún su artillería legal para fortalecer al PP en Caja Madrid y despedir a Blesa
CARLOS SEGOVIA
MADRID.- Al final no hubo cañonazo, sino un aparentemente pequeño desplazamiento de tropas ante una futura batalla. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó ayer la anunciada reforma de la Ley madrileña de Cajas sin incluir, al menos por el momento, ningún artículo que otorgue un gran cambio del poder del PP en Caja Madrid ni ninguna ataque hacia el presidente de la entidad, Miguel Blesa.
«Nos hemos limitado a adaptar la legislación estatal», afirmó el consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta. Es el mismo que reclamó hace tres semanas a Blesa que aplazara la apertura del proceso electoral de la caja hasta que se aprobara la nueva legislación autonómica.
La decisión de ayer parece mostrar que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que se define liberal, se siente incómoda con las acusaciones que está recibiendo de «intervencionista» en la actual crisis política que atraviesa Caja Madrid. «Cada día tiene su afán», explicaron a este diario fuentes del Ejecutivo regional.
De momento, el Gobierno ha aprovechado la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas de 2009 para introducir las modificaciones y remitió ayer el texto al Consejo Económico y Social (CES) para su preceptivo informe antes de su tramitación parlamentaria.
El proyecto de ley adapta la normativa regional a la Ley Orgánica de Regulación de Cajas de Ahorro (LORCA) e incluye como novedades las modificaciones que afectan al régimen de los órganos de gobierno de las cajas y a su forma de elección. Y en ellos se puede deducir una cierta ventaja para el PP en el sentido de que pesarán más los municipios en los que haya más concentración de dinero y también tendrán más peso los impositores con mayores saldos.
Se supone que eso fortalecerá al partido de Aguirre en detrimento de PSOE, Izquierda Unida o sindicatos, con gran peso actualmente en los órganos de poder de Caja Madrid.
Beteta aseguró que la nueva normativa afectará al proceso electoral en curso para renovar la cúpula de la caja en 2009. Pero el parecía ayer tímido comparado con lo que puede hacer Aguirre, al contar con mayoría absoluta en la Asamblea General.
Fuentes de la Comunidad señalaron que el hecho de que no haya mención sobre la reelección del presidente no cambia la decepción que siente Aguirre por Blesa. «Continúa vigente la reciente declaración del vicepresidente, Ignacio González, sobre que es evidente que Blesa está llegando a su tope legal para continuar en el cargo», afirmaron fuentes.
El texto propone, entre otros factores, que cuando alguna Caja tenga abierta oficina en más de una comunidad, los consejeros generales en representación del sector de Corporaciones Locales se determinarán teniendo en cuenta los depósitos captados en cada autonomía.
«Existirán tantas circunscripciones como comunidades en las cuales tenga presencia la Caja», ha afirmado Beteta. «Los depósitos captados se ponderarán en función de los depósitos ponderados por habitante», dio como única aclaración. Respecto a los consejeros elegidos por el sector de Impositores, la nueva normativa regional establece dos circunscripciones electorales: los que se eligen por parte de la Comunidad de Madrid y los elegidos en el resto. Cataluña perderá peso en la caja.
El número de consejeros generales de este sector también tendrá en cuenta los depósitos ponderados captados en cada circunscripción en función de la ratio de depósitos por habitante. Además, para acceder al cargo de consejero general por el sector de Impositores se exige presentar al menos un mínimo de 50 anotaciones en cuenta o mantener en un semestre un saldo medio no inferior a 600 euros.
CRISIS FINANCIERA / La acción del Ejecutivo
El plan de Zapatero para la banca fracasa
Sólo el 8% del sector acude a la primera subasta del fondo de compra de activos, que adjudica el 40% de lo previsto
JUAN EMILIO MAILLO
MADRID.- El Fondo de Adquisición de Activos Financieros, el sistema ideado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para inyectar liquidez en bancos y cajas de ahorros, no logró su objetivo en la primera subasta.
Ayer el Tesoro puso en juego 5.000 millones de euros, pero, ante el desinterés de las entidades financieras, los recursos finalmente adjudicados se limitaron a 2.115 millones, es decir, un 40% de lo previsto.
Hay variadas razones para justificar el fracaso de la iniciativa, al menos en este primer intento. Por un lado, de las cerca de 360 entidades llamadas a participar, sólo presentaron ofertas 28, es decir, menos del 8%.
Por otro lado, el importe solicitado -que estaba topado por dos límites, el del 10% del total y el de 2,5 veces la cuota de mercado en créditos- ni siquiera sobrepasó los 5.000 millones a disposición de las entidades. Bancos, cajas y cooperativas ofrecieron activos por valor de 4.562 millones de euros.
Los llamamientos del Ejecutivo animando a las entidades a participar y el coraje de aquéllas que antes de la subasta dijeron abiertamente que iban a participar en ella no fueron suficientes para animar al sector.
De momento el anonimato está garantizado. El sistema ideado por el Gobierno y pactado con el Partido Popular hace que el nombre de las entidades que han recibido liquidez no se dé a conocer hasta dentro de cuatro meses, cuando el vicepresidente económico del Ejecutivo, Pedro Solbes, acuda al Congreso a explicar el funcionamiento del fondo. Era una garantía para evitar la «estigmatización» de las entidades.
Pero las hay valientes que ayer no tuvieron reparos en reconocer que, como una forma más de obtener liquidez, habían acudido a la subasta del Gobierno.
Es el caso del Banco Sabadell. La entidad, que cotiza en Bolsa, afirmó no tener «ningún miedo» a esa estigmatización y justificaron su decisión como una forma de respaldar la iniciativa del Gobierno. El banco que preside Josep Oliú no dio detalles ni del dinero que había pedido ni de cuánto había pagado. En fuentes del mercado se cifra en unos 120 o 150 millones de euros la liquidez obtenida por el Sabadell, cantidad muy pequeña en comparación con su balance.
El resto de entidades que hicieron gala de la transparencia fueron cajas de ahorros. La salmantina Caja Duero captó 30 millones de euros al 3,25%. Es un nivel algo por encima del mínimo al que el Tesoro compró activos (3,15%), pero por debajo de la adjudicación media (3,339%).
También presentaron ofertas La Caixa y Bancaja. En el caso de la primera, su propuesta estuvo por debajo del 3,15% mínimo aceptado en la subasta ya que la caja barcelonesa no obtuvo ni un euro. Su oferta tenía un carácter principalmente testimonial, ya que su colchón de liquidez supera los 26.000 millones de euros.
En cuanto a la caja valenciana, prefirió que sea el Tesoro, tal y como se había estipulado, el que dé los detalles. Bancaja no aclaró si había obtenido o no liquidez de este instrumento.
La escasa participación de entidades financieras en la primera subasta provocó lecturas variadas. El Ministerio de Economía y Hacienda señalaron que la falta de ofertas evidencia que la banca española es solvente y no tienen problemas de liquidez, según dijeron fuentes de este departamento.
Y la segunda lectura que hacen en el Ministerio es que, si la banca no necesita liquidez, lo que debe ocurrir de inmediato es que se normalice el mercado del crédito y vuelvan a dar préstamos, algo que, según el Gobierno, no estaba ocurriendo.
Una «mala noticia» para el ICO
El presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, considera que el resultado de la primera de las subastas del fondo de adquisición de activos es «una mala noticia».Durante su intervención en el XXVII Coloquio Nacional de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Martínez señaló que «parecía razonable que hubieran acudido más entidades a la subasta» teniendo en cuenta las dificultades de liquidez por las que pasa, a su juicio, el sector financiero.
No obstante, precisó que seguramente «han mediado elementos que no tienen que ver con las circunstancias del mercado». Concretamente, barajó la posibilidad de que la baja asistencia a la subasta se haya debido al «miedo» de muchas entidades a sufrir una «penalización» al conocerse su presencia en el proceso.
Las cajas de ahorros, por su parte, auguraron ayer que la segunda subasta, del próximo 11 de diciembre, tendrá más éxito, una vez que bajen los tipos. Y entre los bancos, la AEB consideró que la subasta de liquidez es útil tanto para las entidades como para la economía.
CRISIS FINANCIERA / La acción del Ejecutivo / P&R
¿Por qué ha fallado la primera subasta realizada por el Gobierno?
JUAN EMILIO MAILLO
Habitualmente las subastas para inyectar liquidez en el sistema financiero que realiza el Banco Central Europeo reciben muchas más peticiones del dinero que finalmente se adjudica. Sin embargo, la realizada ayer por el Fondo de Adquisición de Activos Financieros español no generó tanto interés en el sector financiero español.
¿Qué razones aduce la banca para justificar su resistencia a usar este instrumento?
Las hay variadas. Una de ellas tiene que ver con la transparencia. Muchas temían que al conocerse que habían acudido a conseguir liquidez a un nuevo instrumento, en este caso puesto en marcha por el Gobierno, serían penalizadas. El mercado examina hoy a una de ellas, el Banco Sabadell, y de lo que ocurra se podrán extraer conclusiones para la próxima subasta.
¿Es mejor acudir al BCE que al fondo español?
Según qué criterio se utilice. El BCE ofrece liquidez ilimitada (la banca española captó más de 50.000 millones en octubre) y, además, acepta activos de peor calidad. Al fondo español se podían llevar ayer bonos doble A, y el BCE permite hasta triple B. La ventaja del sistema español es el plazo, dos años, por un máximo de seis meses en el caso del banco europeo.¿Qué sucederá en la próxima subasta?
Será distinta a la de ayer. En primer lugar, se podrán llevar únicamente cédulas hipotecarias con calificación triple A. Y el plazo se extiende a tres años. Además, se prevé que el BCE haya bajado los tipos de interés antes de su celebración, el 11 de diciembre, lo que puede reducir el coste de la venta de activos.¿Qué se hace con los 2.885 millones no adjudicados ayer?
Según la normativa vigente para las dos primeras subastas, la cantidad sobrante en la primera se utilizaría para la segunda. Por tanto, en diciembre habrá en juego 7.885 millones.




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