Ideas para fortalecer la democraciaNUEVA COLECCION. En los últimos años, nuestros políticos no se han caracterizado precisamente por su facilidad de palabra. Pero a lo largo de la Historia muchos líderes eran capaces de movilizar a toda una nación gracias a sus discursos, llenos de emoción y significado. La colección de EL MUNDO Las voces de la democracia. Así hablan los grandes políticos reúne en 28 libros algunos de los más destacados, en un fascinante recorrido por los acontecimientos que han transformado la sociedad con el paso de los siglos. El mundo clásico, la abolición de la esclavitud, la igualdad de derechos de la mujer, la lucha de Martin Luther King y Nelson Mandela por la igualdad racial, el estallido de las dos guerras mundiales en el siglo XX, el terrorismo, el comunismo, la guerra nuclear, la independencia de las colonias, la caída del muro de Berlín, la Segunda República española... Un viaje por la Historia a través de palabras cargadas de significado, lejos de los discursos demagógicos y vacíos de contenido con los que, lamentablemente, suele relacionarse la política actual. Mañana, con el periódico, el lector recibirá gratis la primera entrega de la colección con los discursos de John F. Kennedy. Y cada martes, jueves y sábado, un nuevo libro.MADRID.- En los últimos tiempos, hablar de campaña política ha significado hacerlo también de demagogia y palabras vacías. Demasiado a menudo, nuestros líderes rellenan sus discursos con generalidades opacas que no consiguen conectar con el pueblo.
Pero no siempre fue así. La colección de EL MUNDO Las voces de la democracia. Así hablan los grandes políticos reúne algunos de los discursos más destacados a lo largo de la Historia. Desde la época clásica, con Pericles y Cicerón, hasta carismáticos líderes como Mahatma Gandhi, Salvador Allende, Mijail Gorbachov y Nelson Mandela, sin olvidar a los grandes estadistas norteamericanos -John F. Kennedy, Abraham Lincoln, Eisenhower, Roosevelt, Reagan, Washington... - o los españoles Manuel Azaña, Indalecio Prieto, Adolfo Suárez y Gil Robles, entre otros.
Un recorrido por célebres frases y discursos valientes y necesarios, porque el silencio y la ambigüedad no conducen hacia el progreso, sino que estancan el curso de la Historia. Un compendio de los términos y conceptos imprescindibles para entender y construir una sociedad democrática, plural e igualitaria.
Democracia.
Adolfo Suárez declaró en 1976 que ésta «debe ser obra de todos los ciudadanos del país». En este mismo sentido, el líder de la CEDA Gil Robles, a la hora de explicar su apoyo al Gobierno de Lerroux, proclamó en 1933 que «en una democracia, el resultado de la voluntad del pueblo obliga lo mismo a los que están en el banco azul que a los que se encuentran en los escaños de la oposición».
Emilio Castelar, por su parte, reconoció que «como no creemos tener las reglas eternas de la moral y del derecho, cuando nuestros amigos se equivocan, condenamos sus equivocaciones», a la vez que alertaba de la necesidad de discutir las leyes en el Parlamento antes de su aprobación, pues «¡nos faltaba más sino que todos los delirios que los señores diputados tuvieran por conveniente presentar sobre la mesa fueran leyes!».
Otros líderes, como Bill Clinton, creen que «nuestra democracia debe ser no sólo la envidia del mundo, sino también la maquinaria de nuestra renovación» y George Washington afirmó que «el espíritu de partido jamás debe apagarse del todo; pero deberá ser objeto de una vigilancia constante para que no devore con sus llamas en lugar de caldear».
Libertad.
«La libertad es indivisible y cuando el hombre es esclavizado, ¿quién está libre?», declaró John Fitzgerald Kennedy durante su visita a Berlín en 1963. A su vez, Roosevelt defendió que «los que ceden libertad para comprar seguridad momentánea no merecen ni libertad ni seguridad», al tiempo que Ronald Reagan, otro líder norteamericano, exclamó, durante su discurso desde la Puerta de Brandenburgo el 12 de junio de 1987 en Berlín, que «la libertad lleva a la prosperidad» y «viene a sustituir a los antiguos odios entre las naciones por civismo y paz».
Paz.
«Observad con todas las naciones los principios de buena fe y de la justicia. Cultivad la paz y armonía con todas ellas. Digna será esta conducta de un país ilustrado y libre, que no está muy distante del momento en que ha de ser grande», declaró Washington a sus compatriotas.
Mahatma Gandhi fue otro estandarte del pacifismo, que afirmó que «un soldado no violento que lucha por la libertad no lo hace para conseguir un beneficio propio, sino para la libertad de su país» y vislumbraba «una democracia libre e igual para todos, donde cada uno fuera su propio dueño».
En muchas ocasiones, el estallido de la guerra truncó las esperanzas de vivir en paz de la población. A este respecto, el británico Winston Churchill se preguntaba el 13 de mayo de 1940, con motivo de la Segunda Guerra Mundial, «¿cuál es nuestra política? Os lo diré: hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y con toda la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca superada en el oscuro y lamentable catálogo de crímenes humanos. Esta es nuestra política».
En referencia a la temible guerra nuclear, Eisenhower intervenía en la Asamblea General de la ONU en 1953: «Me veo obligado a hablar en un lenguaje nuevo, uno en el que yo, que he pasado gran parte de mi vida en la disciplina militar, habría preferido no utilizar jamás. Este nuevo lenguaje es el de la guerra nuclear».
Patria.
El patriotismo ha sido uno de los temas preferidos de los grandes políticos. Ya en 1861, Abraham Lincoln hablaba de la unidad nacional, expresando que «la unión de los estados ha de ser perpetua (...). La unión existirá siempre, pues no es posible destruirla sin suprimir el instrumento que es la base de nuestro sistema político (...). Ningún estado puede separarse legalmente de la unión por su propia iniciativa».
Sobre la ordenación nacional, Gil Robles afirmaba que «la nacionalidad implica una soberanía, una independencia; la región implica una personalidad que puede y debe armonizarse en la total unión superior de la patria española» y, al hablar sobre el Estatuto de Cataluña, pedía que «al definir los derechos de Cataluña como región autónoma reconocida por la República española, se diga que se hace en nombre de España, que es España como Estado, que es España como nación y que es España como patria».
La unidad nacional también ha sido protagonista de grandes circunloquios. Charles de Gaulle declaraba en su discurso de Bayeux del 16 de junio de 1946 que el pueblo francés debía ser «lo bastante lúcido y fuerte para imponerse y observar reglas de vida nacional», pues la Historia de Francia «está en la alternancia de los inmensos dolores de un pueblo disperso y de las fecundas grandezas de una nación libre, unida bajo la égida de un Estado fuerte».
Contra la tiranía.
Muchos son los pueblos que han sufrido un régimen autoritario. El chileno Salvador Allende dijo que «la fuerza vital de la unidad romperá los diques de la dictadura y abrirá el cauce para que los pueblos puedan ser libres y puedan construir su propio destino».
Por su parte, Gil Robles declaró contra el autoritarismo que «un régimen que se basa en un concepto panteísta de divinización del Estado y en la anulación de la personalidad individual, que es contrario incluso a principios religiosos en que se apoya mi política, nunca podrá estar en mi programa, y contra ella levantaré mi voz, aunque sean afines y amigos míos los que lleven en alto esa bandera».
Charles de Gaulle pensaba firmemente que «el destino de la dictadura está en exagerar sus empresas. Conforme se abre paso entre los ciudadanos la impaciencia de las prohibiciones y la nostalgia de la libertad, debe a toda costa ofrecerles logros cada vez más amplios. La nación se vuelve una máquina a la que su dueño imprime una aceleración desenfrenada (...). A cada paso surgen, dentro y fuera, obstáculos multiplicados. Al final, el motor se acaba».
Revolución.
«En los pueblos donde se corta el paso a las reformas regulares de la legislación, donde se cierra el camino a la reforma gradual de la ley, donde se desoyen hasta las voces desinteresadas de la gente que cultiva la ciencia social y la ciencia del Derecho, se produce fatalmente, si el pueblo no está muerto, una revolución, que no es ilegal, sino por esencia antilegal, porque viene cabalmente a destruir las leyes que no se ajustan al nuevo estado de la conciencia jurídica», declaraba Manuel Azaña.
En el discurso en el que el líder negro Martin Luther King tuvo un sueño, en 1963, declaraba que «los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia».
En 1964, Nelson Mandela declaraba, en el transcurso del juicio de Rivonia, que su lucha «era contra las privaciones reales, y no imaginarias» de su país. Y señalaba «la pobreza y la falta de dignidad humana» como las rémoras que sacudían a Sudáfrica. Asimismo, exclamaba que su rebelión no era «temeraria», sino que estaba «planeada con calma debido a la situación política del país, que había llegado después de años de tiranía, explotación y opresión» de su gente «por los blancos».
Justicia.
Cuántos políticos la han invocado a lo largo de los años... Si para Manuel Azaña este término implicaba «tratar desigualmente a los desiguales», Martin Luther King declaraba en 1963 que «ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad».
Estado.
Charles de Gaulle se refería a Normandía en 1946 como la tierra «donde reapareció el Estado; el Estado legítimo porque descansaba en el interés y el sentimiento de la nación; el Estado cuya verdadera soberanía fue transportada del lado de la guerra, de la libertad y de la victoria, mientras la servidumbre conservó de ella tan sólo la apariencia».
La estructura del Estado, y los distintos órganos que lo mantienen en pie, son otra pieza básica de la democracia. Al respecto, el político español Manuel Azaña declaraba que «la salud del Estado, como la de las personas, consiste en disponer de la robustez suficiente para poder conllevar los achaques, las miserias inherentes a nuestra naturaleza».
Derechos y deberes.
En 1869, Emilio Castelar declaraba que «para que una sociedad libre pueda vivir, es indispensable que tenga grandes lazos de idea, que reconozca deberes, deberes impuestos, no por la autoridad civil, no por los ejércitos, sino por su propia razón, por su propia conciencia». Además, añadía también que «si a alguna cosa se puede llamar derechos divinos es a los derechos fundamentales humanos, ilegislables».
Durante su discurso de toma de posesión en 1961, John F. Kennedy decía acerca de los derechos humanos: «La antorcha ha pasado a manos de una nueva generación de norteamericanos, nacidos en este siglo, templados por la guerra, disciplinados por una paz fría y amarga, orgullosos de nuestro antiguo patrimonio y no dispuestos a presenciar o permitir la lenta desintegración de los derechos humanos a los que esta nación se ha consagrado siempre».
Salvador Allende, uno de los grandes oradores de la Historia, también opinó sobre los derechos de los que es merecedor el ciudadano: «El hombre y la mujer de nuestra tierra, la pareja humana, deben tener derecho auténtico al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación, al descanso, a la cultura y a la recreación».
Religión, fe y moral.
El estadounidense George Washington dijo que «la religión y la moral son apoyos necesarios para fomentar las disposiciones y costumbres que conducen a la prosperidad de los estados (...). Tanto el devoto como el mero político debe respetarlas y amarlas (...). La razón y la experiencia nos impiden confiar en que la moralidad nacional pueda existir eliminando los principios de la religión».
Emilio Castelar, por su parte, defendía la «libertad religiosa, es decir, libertad, fraternidad e igualdad entre todos los hombres», para añadir que dos reformas eran necesarias: la primera, la separación de la Iglesia y del Estado; y la segunda, la abolición de la esclavitud. Por último, Martin Luther King pensaba que con la fe, podrían «esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza».
Voces contra la intolerancia
La colección de libros de EL MUNDO 'Las voces de la democracia. Así hablan los grandes políticos' reúne en 28 entregas las palabras de los líderes que, en momentos cruciales para su país, supieron alzar la voz por encima del rudio ensordecedor de la intolerancia y acallar las mentiras de la desigualdad. Una de las más recordadas es, sin duda, la del líder estadounidense John Fitzgerald Kennedy, asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas (Estados Unidos). El periódico entrega gratis mañana a sus lectores el primer tomo de la obra, con tres de los discursos más recordados del carismático político: 'No preguntes lo que tu país puede hacer por ti' (su discurso inaugural de 1961), 'Ich bin ein berliner' (pronunciado en Berlín Occidental en 1963) y 'Acerca de los derechos civiles' (1963). Además, el volumen incluye un prólogo del director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, y una biografía del político norteamericano.
NUEVA COLECCION
Zapatero y Rajoy, interesados por la oratoriaTanto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el líder del PP, Mariano Rajoy, han mostrado su interés por la colección 'Las voces de la democracia. Así hablan los grandes políticos', que mañana comienza a publicar EL MUNDO.Ambos han coincidido en que pueden ser de gran utilidad los discursos que el periódico ofrecerá, de forma gratuita, a sus lectores, desde mañana. El presidente incluso hizo hincapié en que él no lee sus discursos y que habla sin recurrir a un texto escrito.
Los candidatos del PSOE y del PP a las próximas elecciones generales del 9 de marzo han asegurado que recurren con frecuencia a los discursos de los grandes políticos para estudiar tanto mensajes de interés para el electorado como las fórmulas retóricas utilizadas por los grandes de la política presentes en la colección.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, es también una fiel seguidora de los discursos de los grandes oradores, especialmente los anglosajones. De hecho, Aguirre escribirá el prólogo para el libro que recoge los principales discursos de la líder conservadora británica Margaret Thatcher.
En Estados Unidos, donde también este año se libra una decisiva batalla electoral, los asesores del aspirante demócrata a la Presidencia, Barack Obama, han reconocido que el senador recurre con frecuencia a los grandes «clásicos» de su país para elaborar sus propios discursos.
LA POLEMICA NACIONAL / ENTRE LA RECESION Y EL 'AQUI NO PASA NADA'
Económicamente patrióticosQuien diga que la economía ha dejado de ir bien es un mal patriota. Esta aseveración del presidente del Gobierno ha desatado la polémica periodística y, como siempre, no le han faltado apoyos.En las tertulias radiofónicas crepitaban esta semana las chanzas sobre el patriotismo económico definido -y exigido- por José Luis Rodríguez Zapatero como último dique frente a la alarma por el deterioro de nuestra economía unas semanas antes de las elecciones, citando el inevitable contrapunto de la renuencia del presidente, días antes, a dar un viva a España ante la tropa destacada en el Líbano. (El penúltimo dique, claro está, sigue siendo la desviación de la mirada hacia otras crisis reales o fabricadas, como la de los obispos y la familia, calificada por EL MUNDO como «un pim, pam, pum con el fin de estimular al electorado del PSOE para que no se quede en casa el día 9 de marzo»).Pero no deberíamos tomárnoslo tan a chacota. En las prietas filas de la prensa progubernamental ha sonado bien claro el toque de corneta y salen de las trincheras con la bayoneta calada para apoyar a Z y al inefable gurú de las barras de zinc, Pedro Solbes, quien, tras revelarnos que los españoles fomentaban la inflación con propinas de euro por café, ahora nos preceptúa que comprobemos que la profusión de carajillos que se consumen alegremente en los bares demuestra que de crisis, nada.
Claro que son otros datos, con otra gravitas, de Solbes los que elige el editorialista de Cinco Días para inspirarse: «Los datos ponen las cosas en su sitio. Según adelantó ayer el vicepresidente primero, Pedro Solbes, en su comparecencia voluntaria ante el Congreso de los Diputados, la economía ha crecido el cuarto trimestre de 2007 a una tasa interanual del 3,5%. Ciertamente, son tres décimas menos que el trimestre anterior y se confirma una desaceleración a lo largo de todo el año pasado. Pero ese crecimiento nunca puede ser tildado de negativo y, al margen de refriegas políticas, en ningún caso se ha de considerar como alarmante y, mucho menos, calificar la coyuntura de crisis».
Matizado y fino es también el análisis de Juan José Millás en El País: «Los dirigentes del PP salivan ahora con la crisis económica como en su día salivaban con la supuesta ruptura de España o con los éxitos imaginarios de ETA. Decepcionadas ambas expectativas, han puesto su confianza en la ruina financiera de esta nación a la que tanto aman (sorprende que no hayan explotado aún las posibilidades fúnebres de la gripe aviar)».
Si es que son unos vendepatrias...
Claro que Expansión, en el bando mediático menos entusiásticamente progubernamental, pone los puntos sobre las íes: «Ayer mismo, UBS y Merrill Linch auguraron un panorama poco halagüeño. ¿Donde está su antipatriotismo? ¿O éste sólo es imputable cuando estos temores los expresa el PP?». ¡Pues claro!
Insiste Expansión: «La apelación al patriotismo resulta un sarcasmo en quien consideró discutido y discutible el concepto de nación, más allá de que las cuestiones económicas en plena globalización no sean las más idóneas para medirlas por los parámetros del patriotismo. Los síntomas de deterioro económico son evidentes. Mientras la inflación se dispara a su máximo en 12 años, el consumo se retrae, la recaudación por IVA se debilita, el déficit exterior engorda exponencialmente, las quiebras empresariales crecen notablemente, el desempleo aumenta, la afiliación a la Seguridad Social se frena, la restricción del crédito erosiona la actividad constructora e inmobiliaria, y la confianza de los consumidores se desploma. No son especulaciones interesadas o partidistas».
El Economista, por su parte, se sitúa en la equidistancia entre las peticiones de patriotismo económico de Zapatero y la promesa de un Ministerio de la Familia por Rajoy: «Nuestra economía no está para bravuconadas», advierte. Pero Ramón Tamames, en La Razón, tiene claro quién es más bravucón en este duelo dialéctico: «Dime de qué presumes, y te diré de qué careces. Eso es lo que, incluso con la posibilidad de que se nos estigmatice como antipatriotas, cabe decir de las manifestaciones de don José Luis de que él nunca ha sido catastrofista, ni lo va a ser».
Año y medio de cárcel para la abuela que agredió a la profesora de su nietaANTONIO TEXEIRA. Corresponsal
MERIDA.- Una profesora del colegio castigó a su nieta sin recreo. La abuela, en desacuerdo, le dio un tortazo a la docente. Esa agresión se ha considerado, por primera vez en Extremadura, un delito de atentado contra la autoridad y una falta de lesiones. La condena supone un año y medio de cárcel.La sentencia llega 10 meses después del incidente. Fue el 6 de marzo de 2007, cuando A. S. V. fue a recoger a su nieta a mediodía al colegio Juan XXIII de Mérida. En la puerta de salida, la pequeña confesó que su profesora le había castigado sin recreo. Algo que no perdonó su abuela. Para pedir explicaciones, la señora, de 56 años, esperó unos minutos a que la docente abandonara el colegio. Cuando se encontró frente a ella, la profesora no quiso discutir «porque la mujer se mostraba agresiva», dijo. Sin embargo, la abuela de la niña castigada comenzó a seguirla. A gritos, durante varios minutos, insistió en una explicación. Al ver que no la dejaba en paz, la trabajadora del colegio huyó hasta su coche y lo puso en marcha. En ese momento, A. S. V. se presentó delante del vehículo, impidiendo que pudiera avanzar.
La profesora decidió abandonar el coche para tratar de convencer a la mujer. Pero no habían llegado a encontrarse cara a cara, cuando la abuela, sin mediar palabra, le dio un guantazo. Continuó con amenazas de «te voy a dar una paliza», la agarró por el pecho y la arrastro por el suelo mientras la cogía de los pelos y gritaba: «A mi nieta, ni se te ocurra volver a castigarla».
El 'Gay Hermano' contra el sidaSanidad financia la primera fotonovela de temática homosexual, que enseña cómo mantener sexo seguro a la 'generación YouTube'OLGA R. SANMARTIN
MADRID.- Es la primera fotonovela española de temática homosexual que surge en internet. Se llama Suspiros en la ciudad y se encuentra a caballo entre el Gran Hermano y Sexo en Nueva York. Pero su razón de ser es bien distinta: pretende concienciar a los gays y lesbianas más jóvenes, los de la generación YouTube, de los peligros del sida.En esta especie de Gay Hermano no salen Andalá, ni el El Flequi, ni las gemelas Pamela y Conchi, ni otros personajes del reality que presenta Mercedes Milá. En cambio, aparecen la pareja formada por el pijo Guille y el roquero Julián; Manuel, un monitor de gimnasio; Isabel, una lesbiana atormentada, y «una chica chapada a la antigua»: Raquel. Todos ellos pasan por distintas experiencias vitales, emociones, amor, engaños..., pero siempre practicando el sexo seguro.
Así, en el primer episodio, Julián le recomienda a Isabel que tome precauciones en su primera cita, desmontando falsos tópicos: «Las lesbianas os creéis que estáis a salvo de todo porque no hay penetración». La primera temporada tendrá 12 capítulos y se irá publicando en www.suspirosenlaciudad.com y en las principales revistas homosexuales.
La idea surge de la Fundación Triángulo, que ya tiene webs específicas para prevenir el sida entre la prostitución masculina y en los locales de sexo anónimo y zonas de cruising. Ahora resucita el trasnochado género de la fotonovela para enganchar a los homosexuales adolescentes. «Necesitan mensajes más visuales y poco texto», resume Miguel Angel Sánchez, presidente estatal de la Fundación. Suspiros en la ciudad está financiada por el Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad y viene a complementar la campaña para fomentar el uso del preservativo en la que que el juez Fernando Grande-Marlaska, el presentador Jesús Vázquez y el novelista Boris Izaguirre han puesto la cara desde el mes pasado.
Un juez de Madrid llama a declarar a 27 mujeres que abortaron en IsadoraUn colectivo denunció a la clínica en 2006 por presuntas ilegalidades - Ningún profesional sanitario ha sido citado
RAFAEL J. ALVAREZ
MADRID.- Veintisiete mujeres que algún día decidieron no ser madres empezaron ayer a explicar a la Guardia Civil cómo y cuándo detuvieron aquellas gestaciones no deseadas. Frente a lo voluntario de las interrupciones de sus embarazos, las declaraciones policiales de las mujeres fueron el resultado de una orden: una citación judicial para comparecer como testigos en un presunto caso de abortos ilegales en la clínica madrileña Isadora.El papel con el que, en los últimos días, varias parejas de la Guardia Civil se han presentado en las casas de estas mujeres venía con la firma del Juzgado de Instrucción Número 47 de Madrid.
Su titular, José Sierra, ha tirado de una antigua denuncia del grupo ultraconservador La Vida Importa y ha iniciado unas diligencias que ayer le alteraron el viernes a profesionales sanitarios, grupos feministas, guardias civiles y periodistas. Y a 27 mujeres.
La denuncia se remonta al 9 de junio de 2006 y dice que en los cubos de basura de Isadora, había restos biosanitarios (gasas y jeringuillas) mezclados con restos humanos «de fetos de ocho meses».
La Vida Importa señala que, «a instancias de la Benemérita», el 20 de febrero de 2007 miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid inspeccionaron la clínica, fecha que ayer confirmó Marisa Castro, ex diputada de IU y socia de Isadora. Pero es la única coincidencia de las dos versiones.
Mientras el grupo antiabortista cuenta que la Guardia Civil halló «más de 100 fetos mezclados con información confidencial sobre las madres», la clínica afirma que los agentes y los inspectores llegaron sin orden judicial, rompieron la cadena del frío «manteniendo los restos cinco días en la clínica» y «no encontraron nada ilegal».
Isadora sostiene que el Juzgado Número 6 recibió las muestras de los denunciantes, pero no les dio veracidad. «El juez les preguntó en qué se basaban para afirmar que los restos tenían ocho meses. El Instituto Anatómico Forense acreditó en un informe que nada de lo que teníamos en la clínica superaba las 22 semanas. El juez ni siquiera admitió a trámite la denuncia», recordó ayer Castro.
Según La Vida Importa, la Guardia Civil insistió y en abril «denunció» a Isadora, acompañada del propio colectivo conservador, que intentó personarse como acusación. Entonces la causa entró en reparto y cayó en el Juzgado 47.
Ahora el juez, que ha decretado secreto del sumario, parece haber comenzado por lo último: las clientes de Isadora. Y es que Castro confirmó ayer que ningún profesional de la clínica ha sido llamado a declarar. Además, aseguró que «aunque la ley no marca plazo si hay riesgo para la madre, en Isadora no se practican abortos de más de 22 semanas. Que quede muy claro».
De hecho, una de las mujeres que declaró ayer -y que pidió a EL MUNDO que su identidad no fuera revelada- abortó en Isadora a comienzos de 2007 cuando estaba embarazada «de ocho semanas».
Para Castro, «es una persecución política, un escarnio para los derechos de la mujer por un juez que me recuerda viejos tiempos».
La macrocitación judicial indignó también a la Red Feminista: «Es increíble que el juez comience llamando a las mujeres, muchas de las cuales vivieron el aborto en secreto y ahora son obligadas a removerlo con la Guardia Civil y los juzgados de por medio. Esto confirma que hace falta una ley de plazos que evitaría espectáculos así».
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Prisión incondicional para el presunto secuestrador de una menor en TeldeLAS PALMAS.- Marcos J. R. C., el detenido por intentar secuestrar a una menor en Telde (Gran Canaria), podría estar implicado en otros raptos. Ayer declararon ante el juez la niña que se salvó la semana pasada y otras dos chicas más, según informó el diario La Provincia. Las tres participaron en una rueda de reconocimiento para identificar al sospechoso. El presunto secuestrador también compareció ante el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Telde, que decretó su ingreso en prisión incondicional por un presunto delito de detención ilegal en grado de tentativa, tenencia ilícita de armas y robo de vehículo. Además, la Policía Nacional inspeccionó un local donde Marcos almacenaba animales muertos antes de llevarlos a incinerar a su crematorio, según Efe.