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ESPAÑA EN CRISIS / La esposa del conductor quemado mientras dormía dice que «el Gobierno ha esperado a que le incendiaran para tomar medidas y eso no se puede permitir» / La víctima sufre quemaduras en el 25% del cuerpo
'Esto es propio de terroristas'
La mujer del camionero quemado en Alicante mientras dormía denuncia «las barbaridades» de los piquetes - «El Gobierno ha esperado a que quemaran a 'Juanqui' para tomar medidas y eso no se puede permitir» - 37 detenidos al verse obligado el Ejecutivo a responder a la escalada de violencia
A. S. MOLLA / J.J. MARCOS / J. SANCHEZ
ALICANTE/MALAGA.- «Es incomprensible que se dediquen a hacer estas barbaridades, más propias de los terroristas». Así denunciaba ayer los excesos cometidos por los piquetes Petra García, la esposa de Juan Carlos Páez, Juanqui, un transportista malagueño que fue herido de gravedad al ser incendiado su camión mientras él dormía en la cabina.
El suceso ocurrió en un polígono industrial de San Isidro de Albatera (Alicante), pero no fue el único incidente de la tercera jornada de huelga, que se saldó con 37 nuevos detenidos en toda España. El alcance de los altercados obligó al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a prometer que el Gobierno actuará con «máxima dureza» en contra de unos piquetes que calificó de «ilegales». El fuerte olor a humo que se colaba en la cabina salvó ayer a Juan Carlos. Este camionero malagueño dormía en el interior del camión que habitualmente conduce cuando empezó a arder junto a otros cuatro tráilers en el polígono de La Granadilla, situado en la localidad alicantina de San Isidro. El hombre, de 43 años y vecino de Mollina, saltó inmediatamente de la cabina, pero no pudo evitar que las llamas le alcanzasen. Fue ingresado en el Hospital General de Alicante con quemaduras de segundo y tercer grado en el 25% de su cuerpo, concretamente en el tronco y el brazo. Además, al saltar también se lesionó en un tobillo.
Al cierre de esta edición, la Guardia Civil seguía investigando el suceso y, según fuentes consultadas por este diario, parece haber indicios claros de que el incendio fue provocado, por lo que no se descartan detenciones en las próximas horas.
«El Gobierno sabía desde el fin de semana cómo estaba la situación y no ha hecho nada por tomar medidas y eso no se puede consentir», se lamentó ayer la mujer de la víctima, Petra García Palomar, en declaraciones a este periódico.
«Mi marido descargó el camión el sábado, no tenía carga, y es incomprensible que se dediquen a hacer estas barbaridades, más propias de los terroristas», afirmó Petra, que recalcó que su esposo «es un simple trabajador, que sólo hace lo que le dicen».
«Me siento impotente, pero a la vez con mucha rabia. Apoyo la huelga porque luchan por lo suyo, pero la manera escogida no es legal. No entiendo que en un país donde Democracia se escribe con mayúscula a mi marido le haya pasado esto».
El fuego que quemó a Juan Carlos se inició sobre las 4.00 horas de la madrugada y los bomberos lo extinguieron hacia las 7.00 horas, aunque en torno a las 12 volvieron a intervenir al reaparecer humo.
Desde que comenzó la huelga, este polígono ha sido un «punto caliente», según lo definió el alcalde del municipio, Fernando Morales, ya que allí se encuentran dos importantes centros logísticos de Mercadona y Aldi, junto a los que se concentraban ayer unos 250 piquetes, a los que hay que sumar los cerca de 300 camiones detenidos en los alrededores de esta zona.
El camionero herido, que trabaja para la empresa malagueña Acotral, llevaba atrapado en el polígono desde el sábado, «cuando le pararon los piquetes», relató Petra.
Su empresa, que se dedica fundamentalmente al transporte para Mercadona, no ha secundado la huelga del sector, lo que, a juicio de su mujer, ha convertido a los trabajadores de Acotral en víctimas de los más extremistas.
«Juan Carlos ya me avisó de que les habían amenazado, le dijeron que iban a ir a por su empresa», reveló su esposa.
«La casa del camionero es el camión, y si las cortinas están echadas es que hay alguien durmiendo», explicaba ayer Petra, como la llama su familia. «Si lo que querían era quemar el camión de su empresa podrían haber aporreado la puerta y despertarlo, porque el vehículo no es suyo, y entonces mi marido hubiera salido», añadió. Juan Carlos, que trabaja como transportista desde hace 10 años, nunca había tenido ningún problema en la carretera.
Tras el suceso, Francisco Vega (CCOO), presidente del comité intercentros de Acotral, mostró su indignación por la falta de medidas preventivas ante la huelga, informa Antonio Salvador Ruiz.
«La noche del domingo le metieron fuego a otro camión de la empresa, pero por fortuna no había nadie dentro. Hay una imprudencia total por parte de la técnica de prevención de riesgos laborales en lo ocurrido», afirmó Vega.
Según la mujer del transportista herido, la compañía dio instrucciones de que «si la cosa se alargaba, alquilaran un coche entre varios compañeros y se volvieran a sus casas». Lamentablemente Juan Carlos no pudo coger ningún coche y tendrá que regresar a bordo de un helicóptero, que previsiblemente hoy lo trasladará al Hospital de Málaga.
Tras la intensa noche, ayer en el polígono de La Granadina había más curiosos que piquetes en torno a los cuatro camiones calcinados. Entre otros, estaba el compañero de Juan Carlos, un portugués que estuvo charlando con él hasta las dos de la madrugada. Entonces, revisó el camión y se fue a dormir a un hotel, a la espera de que concluya la huelga. «Podría haber sido yo», afirmaba entre lágrimas.
El de San Isidro fue el más trágico pero no el único suceso de la jornada. Un transportista fue atropellado en el polígono alicantino de Las Atalayas, aunque pidió el alta médica minutos después de que la ambulancia se lo llevara del lugar de los hechos para reincorporarse a la actividad de los piquetes. Mientras, un centenar de personas volcó un camión de cerveza en el polígono El Oliveral de Riba-roja del Turia, donde también se pincharon depósitos de los camiones de la zona. Además, las centrales de CLH de Alicante y Albuixech volvieron a registrar diversos incidentes cuando los camiones cisternas trataban de acceder.
elmundo.es Vídeo: Vea las imágenes del camión incendiado mientras el conductor dormía dentro.
EDITORIAL
EL GOBIERNO REACCIONA TARDE, MAL Y SIN CRITERIO
ESPAÑA EN CRISIS / El campo y el mar también se manifiestan
Batallas campales en Almería y Sevilla
REMEDIOS SERRANO
ALMERIA/SEVILLA.- La manifestación de los agricultores de Asaja y Coag convocada en Almería para exigir una rebaja fiscal al sector de las frutas y hortalizas convirtió ayer la ciudad en el escenario de una batalla campal que dejó alrededor de una veintena de heridos de distinta gravedad.
La protesta, a la que asistieron alrededor de 3.000 manifestantes, se inició sobre las 11.30 horas, si bien los incidentes violentos comenzaron poco antes de las 13.00 horas, cuando los agricultores empezaron a lanzar berenjenas y pepinos contra el edificio de Hacienda, que se encontraba custodiado por varios agentes de Policía.
Los ánimos se calentaron del todo cuando un grupo minoritario de manifestantes inició el lanzamiento de cajas de plástico y se abalanzó sobre las vallas les separaban de los agentes que flanqueaban el acceso a las puertas del edificio. Fue en ese momento cuando se produjo la primera carga policial, que consiguió dispersar la primera línea de la manifestación con pelotas de plástico y el uso de defensas. Los comercios, establecimientos hosteleros y sucursales bancarias de la zona cerraron a cal y canto sus puertas.
La primera intervención de los antidisturbios propició unos minutos de calma que, tras un nuevo incidente en el que se llegaron a destrozar papeleras y señales de tráfico, desembocó en una segunda carga policial que no produjo detenciones, aunque hubo varios heridos de diversa consideración. Entre ellos, una periodista y un fotógrafo de los medios locales. Varias personas precisaron atención médica por los impactos de las pelotas de goma en ojos, piernas, espalda y abdomen. De mayor gravedad resultó herida una mujer con un profundo corte en el antebrazo al chocarse contra una señal de plástico.
Por su parte, la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sufrió, según el balance remitido por la Subdelegación del Gobierno de Almería, 13 bajas entre sus efectivos debido a la «actitud violenta de los agricultores».
Al grito de «El campo unido jamás será vencido» y entre llamadas a la calma de los responsables provinciales de Coag y Asaja, Andrés Góngora y Francisco Vargas, que criticaron severamente la actuación de los cuerpos de seguridad, algunos agricultores abandonaron la zona mientras que otros esperaban el resultado de la reunión con el subdelegado de Gobierno, Miguel Corpas.
Tras el encuentro que duró alrededor de 30 minutos, Góngora y Vargas aseguraban que no había tenido utilidad alguna, aunque, según ambas organizaciones, Corpas se comprometió a trasladar su reivindicación de una rebaja de módulos fiscales al secretario general de Agricultura y Alimentación, Josep Puxeu. Coag y Asaja reiteraron la duración indefinida de las protestas, que calificaron de «éxito» ante la «batalla ganada con el campo en la calle». La próxima protesta para la que los líderes sindicales solicitaron» contundencia» está convocada hoy a las 11.30 horas en El Ejido.
En Sevilla también se produjeron altercados, esta vez debido a las protestas de los pescadores. La Policía detuvo a siete marineros de Huelva y Cádiz en enfrentamientos en la capital hispalense, donde resultaron lesionados 14 policías -uno de ellos grave- y 12 marineros, según informaron a Efe fuentes policiales y del sector.
Los policías fueron atacados con ladrillos, cadenas y petardos, uno de los cuales le estalló en la cara a un agente, tras lo que tuvo que ser ingresado en el Hospital Virgen del Rocío.
Las siete detenciones se produjeron después de que sobre las dos de la tarde comenzaran los enfrentamientos entre un grupo de pescadores y la Policía. Todos ellos se encuentran prestando declaración en el Juzgado de Guardia de Sevilla.
Los enfrentamientos comenzaron cuando los pescadores, procedentes de las localidades de Lepe, Punta del Moral, Isla Cristina y Punta Umbría (Huelva), y El Puerto de Santa María y Sanlúcar (Cádiz), marchaban por la calle Torneo de Sevilla después de tener un encuentro con parlamentarios andaluces, durante el cual les entregaron un escrito con sus reivindicaciones.
En él reclaman un gasóleo profesional y que el precio no suba de los 40 céntimos de euro el litro, según explicó a Efe Agustín Rodríguez, uno de los portavoces de los pescadores.
En Galicia, los pescadores también se enfrentaron a las fuerzas de seguridad durante la movilización de la flota pesquera que se celebró ayer delante del Parlamento de la Comunidad, en Santiago. En la protesta participaron más de un centenar de armadores y marineros llegados de los principales puertos pesqueros gallegos, que además de concentrarse ante el Parlamento también realizaron cortes de tráfico en las zonas de mayor densidad de coches en la ciudad.
La protesta, en la que se utilizó un gran número de bengalas, se hizo coincidir con la comparecencia en el pleno del Parlamento del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, para dar respuesta a una pregunta que le formuló el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en relación a la situación del sector que se encuentra, según este último, en uno de los momentos más graves que se recuerdan.
Cuando se cumplen 12 días de la huelga convocada por los pescadores gallegos reunidos en la patronal Cepesca, el 91% de la flota de bajura gallega está amarrada y todas las lonjas de A Coruña y Lugo están cerradas.
DISTURBIOS ENTRE MANIFESTANTES Y POLICIA
1. Manifestación en Almería. Unos 3.000 agricultores convocados por Asaja y COAG se manifestaron ayer en Almería para reclamar ayudas fiscales para el sector. La policía
2. Enfrentamientos. La Policía interviene y carga contra los manifestantes, según su informe, por «la actitud violenta de los agricultores».
3. Múltiples heridos. El enfrentamiento entre los manifestantes y la policía se salda con más de una veintena de heridos.
4. Continúa la protesta. Las organizaciones agrarias convocantes advierten que la manifestación continuará hoy en Almería.
5. Protesta de los pescadores. Los pescadores reclamaron en Sevilla un gasóleo profesional y que el precio no suba de 40 céntimos.
6. La policía interviene. Tras el encuentro con parlamentarios andaluces, la policía fue atacada con petardos, cadenas y ladrillos.
7. Detenciones y 26 heridos. En la batalla campal de Sevilla hubo 26 heridos y siete detenciones entre los manifestantes.
8. Manifestación en Santiago. Los pescadores gallegos también se manifestaron en Santiago de Compostela usando bengalas. No hubo heridos de consideración.
M2 / LA HUELGA DE LOS CAMIONEROS / Alimentación
Los precios en Madrid se disparan en un día: merluza, de 12 a 17 euros; acelgas, de 2 a 3 euros
M2 fue testigo la noche del martes al miércoles de que el precio del pescado se dispara, y las verduras y hortalizas comienzan a escasear. Apenas entraron en sus instalaciones camiones de gran tonelaje con género
LUIGI BENEDICTO BORGES
Cualquier neófito se hubiera asombrado con el adrenalítico ritmo que se vivía en los accesos a Mercamadrid a las 04.00 horas de ayer. Decenas de furgonetas y turismos pasaban los tornos de entrada cada minuto. Pero una simple pregunta a Aurelio Rodríguez, el subdirector Jefe de Servicio, habría resuelto cualquier duda al respecto: «Todos son compradores. No ha entrado ni un camión de gran tonelaje en toda la noche», comentaba resignado.
Y eso que, tal y como denunciaba por lo bajini algún que otro empresario, buena parte del género está llegando «escondido» en el interior de furgonetas que pasan desapercibidas ante los ojos de los piquetes.
En la zona dedicada a la compra y venta de pescado, el ánimo no era mejor. A las 5.00 horas, el encargado máximo de que todo funcione correctamente entre las escamas y el marisco, Manuel Nogueira, tocaba la sirena que daba inicio al negocio. Y a diferencia de otros días, el cambio de ritmo dentro de la gran nave fue mínimo. Por lo general, el miércoles es un día flojo. Mas lo de ayer era excesivo.
«Muchos pescaderos vinieron el martes y se llevaron el triple de lo que acostumbraban», explicaba Manuel mientras observaba cómo muchos puestos no lucían ni un tercio del material que acostumbran. Muchos minoristas habían entrado en el recinto 15 minutos antes de que se pudiera comprar para ver el pescado y hacer las gestiones lo más rápido posible. Se palpaba el miedo de los comerciantes a salir tarde de Mercamadrid y no poder esquivar las retenciones causadas por el tercer día de paros indefinidos de los transportistas.
El 'día de la importación'
«Hoy es el día del pescado de importación. Lo único que nos ha llegado sin problemas es merluza de Chile. Como nos viene por avión directamente desde el aeropuerto de Barajas, no hemos tenido problemas con ella», comentaba un vendedor. En el espacio dedicado a la fruta y verdura, la situación no era más halagüeña. «Estamos preocupados», «falta género» y «la cosa está complicada» era lo más repetido. «Todos los mayoristas hemos sido previsores, aunque la naturaleza no nos deja mucho campo de acción. Porque la fruta aguanta en cámara, pero la verdura muy poco. Y ya hay productos que se deshacen en las manos», informaba un joven encargado de colocar los palés.
«Los negocios más potentes se han guardado bien las espaldas», aseguró Sergio Bouhaben, mayorista del puesto que toma su primer apellido.
«Nosotros también hemos sido precavidos y podemos decir que tenemos de todo en lo concerniente a frutas», dijo, aunque reconocía que «encontrar verduras frescas está siendo muy difícil. Y paliaremos el problema, aunque eso no va a disimular que no nos quedan hortalizas procedentes de Almería. Ni calabacines, ni berenjenas ni tomate. Nada».
FARMACIAS, DESABASTECIDAS
En una semana, no habrá medicamentos: El paro podría afectar al suministro de medicamentos de las 2.800 farmacias de la región, en una semana, según el Colegio de Farmacéuticos. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad dice que no habrá problemas.
Un respiro: Medio centenar de camiones entró ayer por la tarde en Mercamadrid para abastecer los puestos con alimentos, según fuentes de Interior.
ESPAÑA EN CRISIS / La acción del Gobierno
Magdalena Álvarez condecoró el mes pasado al líder de los huelguistas con la Medalla al Mérito del Transporte Terrestre
MARISA RECUERO
MADRID.- El pasado 7 de mayo, Magdalena Alvarez agasajó al responsable de Fenadismer, la patronal convocante de la huelga de transportistas, con una Medalla al Mérito por «haber destacado de forma relevante» en el transporte terrestre. «Colaboración y diálogo» fueron las palabras que empleó la ministra de Fomento para describir la entrega de ese galardón a Julio Villaescusa.
¿Fueron quizá esas expresiones preludio de lo que ha acontecido un mes después? Lo que está claro es que, ese día, Alvarez usó la mejor de sus sonrisas y se curó en salud al advertir a los presentes al acto de que «el presidente del Gobierno ha establecido esa línea maestra de trabajo». La ministra sabía que el sector no atravesaba su mejor momento y era consciente de que había «retos» que enfrentar. «Las dificultades cuando se superan son menores», fue el cierre de su discurso.
Julio Villaescusa, el presidente de la patronal que ha movilizado a los huelguistas, fue condecorado «por sus actuaciones en el ámbito del transporte terrestre», tal y como consta en el comunicado que difundió el Ministerio de Fomento. Villaescusa compartió galardón con el secretario general de Fenadismer, Juan Antonio Millán.
Junto a ambos, la ministra entregó otras 12 medallas, a repartir entre todos los representantes del sector del transporte terrestre. Entre ellos, galardonó también a un miembro de la ejecutiva de Confedetrans, Jesús Arbiol. Esta asociación es otra de las que apoya la huelga que ha paralizado España, junto con Antid.
El pasado 21 de mayo, justo 14 días después de la entrega de medallas, que se dieron en la misma sala en la que ahora se está negociando el futuro del sector y el fin de la huelga -la tercera planta del Ministerio de Fomento-, Fenadismer anunció la convocatoria de un paro indefinido a partir de la madrugada del pasado 9 de junio.
Villaescusa es el que tiene ahora la batuta para deshacer la huelga salvaje a la que ha derivado su convocatoria de paro. Los que le conocen lo describen como «un buen negociador», con «una brillante oratoria» y el don de la palabra. «Lleva muchos años en esto y tiene suficientes tablas para capear el temporal», en palabras de uno de los responsables del sector.
Como buen manchego, nacido en Mota del Cuervo (Cuenca), donde reside, «es tozudo y con convicciones ideológicas muy fuertes», apostilla un empresario del transporte que ha tenido que sentarse a negociar con Villaescusa en más de una ocasión. «Cuando quiere, es constructivo, pero también es un demagogo artificial», apunta.
Con poco menos de 55 años, Julio Villaescusa lleva en la cúpula de Fenadismer desde su fundación, en los últimos años de la década de los 70. Desde entonces, ha sabido sortear cualquier problema que se le ha puesto por delante, pero, esta vez, «está en un callejón sin salida», reconocen los que negocian con él día a día. La huelga también se le ha ido a él de las manos.
El Ministerio de Fomento cerró pasadas las 22.00 horas de ayer un acuerdo con las organizaciones no convocantes de los paros sobre la base de las 54 propuestas del día anterior. Sin embargo, el sindicato que lidera las movilizaciones, Fenadismer, que preside Julio Villaescusa, abandonó la reunión dos horas antes de su conclusión, por lo que la patronal de transportistas mantiene sus reivindicaciones tras tres días de duras protestas en todo el país.
HUMOR GRAFICO
Gallego & Rey
Ricardo
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LUCHA ANTITERRORISTA / El ex guerrillero 'Camilo' asegura que, durante 12 días, dos etarras les entrenaron en el manejo de explosivos / Afirma que la banda terrorista vasca ayudaba a su grupo a introducir cocaína en España
«Dos miembros de ETA nos enseñaron a montar bombas con móviles»
Revelaciones a EL MUNDO de 'Camilo', un guerrillero arrepentido de las FARC
SALUD HERNANDEZ-MORA. BOGOTA (COLOMBIA). Especial para EL MUNDO
«ETA está más avanzada que las FARC en terrorismo urbano. Nos enseñaron a detonar bombas por dispositivos celulares [teléfonos móviles]», señala Camilo, alias de un ex guerrillero de las FARC que fue adiestrado por dos etarras en el manejo de explosivos. Camilo decidió abandonar las armas en septiembre del pasado año.
«Tienen un vínculo de negocio con las FARC: ellos dan formaciones en explosivos y las FARC les pagan». El ex subversivo afirma que la colaboración se extiende al área financiera, puesto que ETA les ayuda en España a recibir cargamentos de cocaína y dinero del narcotráfico.
«Nos hablaban de política, que ellos tienen una lucha de independencia», dice Camilo. Pero a esa parte teórica, que también entraba en el programa, no le prestaba mucha atención. Le interesaba más lo que podría aplicar en su lucha armada. «Nos enseñaron a manejar el C-4, un explosivo [de tipo militar] que en Venezuela se puede conseguir porque se emplea en los trabajos petroleros. La ventaja es que ya no necesitamos utilizar 100 kilos de dinamita, sino que es suficiente con cinco de C-4. Ahorramos esfuerzos y lo camuflamos mejor. Cuando terminamos el taller, me sentía con capacidad de montar una bomba».
Hablamos con Camilo en la habitación del hotel bogotano que utilizan las autoridades que le protegen para algunas citas. Es un testigo de gran valía no sólo por su experiencia en la guerrilla, donde permaneció siete años, sino por las responsabilidades que le encomendaron.
El curso, al que asistieron 20 alumnos, tres de ellos mujeres, lo impartieron Martín Capa (nombre de guerra utilizado por uno de los etarras, de unos 40 años) y otro miembro de ETA más joven, cuyo nombre no recuerda, que daba las clases políticas. El encuentro tuvo lugar a finales de julio de 2007 en una finca cercana a Guadalito, en el estado de Apure, fronterizo con Colombia. Camilo y otros dos compañeros de las FARC debían aprender rápido porque tenían la misión de incorporarse a la Red Urbana Antonio Nariño, que tiene su base de operaciones en Bogotá, para boicotear las elecciones locales que tendrían lugar en octubre de ese mismo año.
«Es una finca expropiada por las FARC. Secuestraron al dueño, le pidieron 300 millones de bolívares -que pagó-, pero luego le siguieron molestando y se marchó del país. Es muy buena porque tiene corrales, tractor y hasta embarcadero para el ganado». La fachada era la casa y el trabajo normal de una granja. A escasos metros, un bosque cerrado ocultaba el campamento guerrillero, similar al que levantan en las selvas.
«Teníamos una pista para explosivos y lanzamiento de granadas. Los dos de ETA se quedaban a veces a dormir y conversar con nuestros comandantes, Arnobis y Nicolás Pizarro, pero por lo general dormían en la casa. Martín Capa era bromista, charlatán. Decía que habían formado a mucha gente con buenos resultados. Y cierto que tenía buen conocimiento. Montaba un explosivo y decía: va a estallar en cinco segundos, y detonaba sincronizado».
Les ponía ejemplos de atentados, como las bombas de Londres, pero nunca mencionaron el del 11-M.
En esos días, Camilo y sus compañeros trabajaron sobre tres objetivos en la capital colombiana que pretendían volar por los aires: la estación eléctrica Torca, en la calle 170; Corferias -centro de convenciones donde vota buena parte de los bogotanos-, y el Portal del Tunal, para bloquear una arteria de comunicación importante. «Nosotros dejaríamos las cargas y las detonaríamos con celulares». Finalmente, los atentados no se llevaron a cabo.
Cuando probaban las bombas en la finca, el ruido no era un problema. La policía jamás acudía a averiguar su procedencia. «Iban a veces a pedirles plata a los comandantes. Todo el mundo tiene un precio. Decomisan una pistola y ahí mismo nos la venden. Y con la Guardia [Nacional] hay como un pacto. Nosotros nos movilizamos por la zona fronteriza y ellos tienen la orden de no molestar. Comparten [socializan] con las FARC en los campamentos móviles». Incluso, indica Camilo, cuando acabaron, un capitán de la policía venezolana recogió a Martín Capa para llevarle al siguiente campamento donde impartiría el curso.
«Los del CORE 1 -destacamento de la Guardia Nacional venezolana en la frontera- conocen lo del campo de entrenamiento porque de vez en cuando detenían a guerrilleros que no tenían documentación venezolana. Pero nuestros mandos hablaban y los dejaban ir».
Una de sus misiones en los dos años que permaneció en Venezuela era lograr documentación falsa para los farianos que viajaban a España. «En Caracas les conseguía las tarjetas de crédito y los voucher [bonos] de los hoteles, que allá los hacen bien para presentarlos en el consulado porque viajaban como turistas. Y en Cúcuta (Colombia), los euros falsos, que son los mejores. Llevaban 500 auténticos y 1.500 falsos».
El ex guerrillero relata que son giras para establecer contactos políticos y de narcotráfico. «A veces van a recibir un cargamento o plata. Todo entra y sale por Venezuela. El aeropuerto de Maiquetía (Caracas) es controlado», señala, dando a entender que no tiene problemas con lo que sacan o introducen por dicha vía. Camilo estuvo a punto de ir a Canarias, pero al final no pudo. «Era estar 15 días y buscar contactos para cuando viajara la mercancía [cocaína]».
Pastrana habla de dos correos
El ex presidente de Colombia Andrés Pastrana lo tiene claro. Los ordenadores de 'Raúl Reyes', dirigente de las FARC fallecido, demuestran por primera vez las relaciones entre ETA y la guerrilla colombiana. Pero el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, no lo ve precisamente de la misma manera. Aseguró que «jamás» ha visto mención alguna a los terroristas de las FARC «en un solo papel de las Fuerzas de Seguridad del Estado» relacionado con ETA.
En una entrevista en Onda Cero, Pastrana desgranó ayer los datos que tenía sobre los ordenadores de 'Reyes'.
Desveló que en esos ordenadores hay dos correos en los que se menciona a ETA.
En uno de ellos, según el ex presidente de Colombia, no se precisa quién entrena a quién, pero sí se habla de entrenamiento entre las FARC y ETA. El segundo, que también está fechado en 2003, es una «felicitación» a ETA por lo que califican de «triunfo», en referencia a algún atentado cometido ese año en Navarra.
Aquel año, en Navarra, ETA únicamente perpetró un atentado mortal. El 30 de mayo colocó una bomba lapa en un coche de la Policía Nacional. Los agentes Bonifacio Martín Hernando y Julián Envit Luna, que estaban realizando renovaciones de DNI en Sangüesa murieron en el acto.
Pastrana afirmó que los ordenadores confiscados por el Ejército colombiano tras la operación en la que murió el 'número dos' de las FARC el pasado 1 de marzo, prueban «por primera vez en la Historia» una relación «clara y directa» entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y ETA.
También ayer, el ministro Rubalcaba insistió en que esa información de los correos de Reyes «es del 2003» y que el Gobierno no la ha visto «confirmada después». «Jamás he visto un solo papel de las Fuerzas de Seguridad que relacione a ETA con las FARC. Lo que sale es un correo de 2003 que, además, según mis informaciones, nunca se concretó», declaró el titular de Interior en TVE.
EDITORIAL
ETA-FARC Y LAS BOMBAS CON MOVILES
ESPAÑA
Escribano declara que le exigieron quitar la mención a ETA por orden de la superioridad
«Me dijeron que era por orden de la superioridad, sin especificarme a quién se referían» - Santano niega haber dado instrucciones para eliminar indicios y dice que tampoco las recibió
MARIA PERAL
MADRID.- Manuel Escribano, uno de los facultativos más veteranos de la Comisaría General de Policía Científica, mantuvo ayer ante la Audiencia de Madrid que sus mandos le ordenaron alterar un informe pericial relacionado con el sumario del 11-M para hacer desaparecer una alusión a ETA.
Ese informe se refería al hallazgo de 1,3 kilos de ácido bórico en la vivienda de Hasan Haski, luego condenado en la causa sobre los atentados islamistas. Gracias a un fichero que ha confeccionado a lo largo de 36 años, Escribano encontró otras dos referencias al ácido bórico en casos vinculados al terrorismo: esa misma sustancia fue intervenida en 1999 a un joven antisistema que colocaba cócteles molotov y en 2001 en un piso franco de ETA en Salamanca.
El informe sobre el bórico hallado a Haski que Escribano entregó a su jefe directo, Francisco Ramírez, incluyó una referencia a esos dos precedentes en el apartado de Observaciones, indicando la posibilidad de que «el autor o autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean el/los mismos autores».
Era la misma fórmula que el facultativo había empleado en otros informes que, según explicó, permitieron conectar hechos como el envío de bombas a distintos periodistas entre abril y octubre de 2005 o interrelacionar guaridas de ETA encontradas en Urretxu y Azpeitia con el piso descubierto en Salamanca.
A sus mandos «siempre les había parecido fenomenal esa información interrelacionada», dijo Escribano ante el Tribunal. Hasta que el 21 de marzo de 2005 dejó encima de la mesa de Ramírez un informe que iba a ser incorporado al sumario del 11-M y en el que aparecía la palabra ETA.
«Ramírez me llama a su despacho. Cierra, como siempre, la puerta para que nadie oiga y me dice: "Manolo, este informe no puede ir así. Por orden de la superioridad hay que quitar esto de ETA". No me especifica quién es la superioridad».
«Le dije: "Lo siento, Paco, yo no voy a eliminar nada. Más importante que la conclusión de que se trata de ácido bórico es la posibilidad de que la autoridad judicial y los investigadores sepan estos precedentes y que ellos decidan si son relevantes"».
- ¿Le pidió que quitara todas las Observaciones?, preguntó el abogado de la Asociación de Víctimas del 11-M José María de Pablo.
- Primero señaló todo el apartado y luego con el dedo la palabra ETA. Lo que quería eliminar era lo del piso franco de ETA, lo del antisistema no le importaba. Pero yo no iba a ceder nunca a un chantaje de ese tipo.
- ¿Qué chantaje? ¿Cuál fue la amenaza?, se interesó el fiscal Pedro Martínez.
- Que ya no iba a hacer más informes en asuntos de terrorismo. Y ha cumplido su amenaza.
Aseguró que a partir de entonces se le ha hecho la vida imposible. Un día se encontró con que ya no tenía mesa de trabajo y otro que se habían introducido en la red informática policial mofas del tipo «Aristóteles y el ácido bórico» para ridiculizar su informe. El comportamiento del público que presenciaba ayer el juicio, integrado por compañeros y subordinados de los acusados, dio la razón a Escribano: a lo largo de tres largas horas de interrogatorio, el testigo no dejó de oír murmullos y comentarios de crítica y burla hacia él.
Escribano se mantuvo firme. Aseguró que no quiso suprimir sus Observaciones porque «había visto algo raro» el 11-M y en las fechas siguientes. Manifestó, por ejemplo, que el día de los atentados el anterior jefe de la Policía Científica, Carlos Corrales (presente ayer en la sala), ordenó retrasar tres horas la entrega a los Tedax de los análisis sobre los restos de explosivos hallados en la furgoneta Kangoo.
La declaración de Escribano ofreció, no obstante, algunas bazas favorables a los acusados. Admitió que fue otro perito -que no figura en el informe- el que realizó una de las técnicas esenciales para determinar que la sustancia era bórico. Ello sirvió al fiscal para apostillar «o sea, lo mismo que Ramírez», que rehizo el informe de Escribano y lo asumió como propio sin haber realizado personalmente ninguna de las pruebas analíticas.
Con anterioridad, el comisario Miguel Angel Santano despachó en 12 minutos su declaración como acusado. El responsable de la Policía Científica aseguró que «nunca» dio instrucciones para eliminar indicios de los informes ni él las recibió de Interior.