EDITORIALES: Hacia un nuevo modelo para las cajas de ahorros/ Tibio reproche para el reincidente Eguiguren

Hacia un nuevo modelo para las cajas de ahorros
LA REFORMA del sistema financiero es una de las medidas de ajuste que menos efecto social ha tenido, pero es tan importante o más que la reforma laboral o el recorte del déficit. Porque si la banca de un país tropieza, se cae todo el entramado económico, y hay dos datos de los últimos días que hacen pensar que queda mucho por hacer en el saneamiento del sistema financiero español. Ayer se supo que la morosidad de bancos y cajas se acerca a 100.000 millones de euros, la más alta en 14 años, y el martes pasado el subgobernador del Banco de España confirmó en el Congreso lo que era vox populi entre los analistas: nuestra banca tiene cerrado el grifo de la financiación internacional y sólo consigue recursos porque el BCE se los presta. Precisamente conocer de primera mano el sistema financiero español -especialmente las cajas- es uno de los objetivos de la misión de alto nivel enviada por Obama a España.
Fiel a su costumbre, el Gobierno ha empezado tarde la reforma que necesita el sector, pero en estos días se están poniendo los cimientos de lo que tiene que ser la primera fase de la reestructuración de las finanzas españolas: la de las cajas de ahorros. El martes terminó el plazo dado por el Banco de España para que las cajas en procesos de fusión acudieran al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) en solicitud de recursos con los que fortalecer su balance. En total, 34 de las 45 cajas de ahorros se encuentran ahora en procesos de concentración -la mayoría son fusiones frías que se canalizan mediante los llamados Sistemas Institucionales de Protección (SIP)- que si llegan a buen término darán lugar a 10 nuevas entidades. Para ello, las cajas han pedido al Frob alrededor de 10.000 millones de euros.
Cuando acabe esta etapa, el sector habrá eliminado 30.000 empleos y cerrado unas 6.000 oficinas. Aunque pueden existir razones para criticar las fusiones mediante los SIP, tienen sentido si se piensa que con esas fusiones frías se llega todo lo lejos que permite la legislación actual de las cajas de ahorros. Falta la ley que definitivamente aparte a los políticos de los órganos de gestión y que las dote de posibilidades de captar capital en el mercado. Esa ley que prometieron consensuar Zapatero y Rajoy tras su entrevista de mayo en La Moncloa y de la que nada más se ha sabido.
Por eso, hay que analizar las fusiones frías como un paso previo, pero necesario, para la verdadera reconversión de las cajas, que sólo tiene un final que va calando en el sector: su conversión en sociedades anónimas. Por los despachos de la CECA y de los presidentes de las principales entidades circulan informes que abogan por una solución a la italiana para las cajas españolas: separar en una sociedad el negocio financiero de la obra social y crear una fundación que tenga las acciones de esa sociedad. Es una solución para salvar unas entidades que, tal y como están estructuradas, no tienen cabida en el sistema financiero que está naciendo de la crisis, con sociedades mucho más capitalizadas, más profesionales y más vigiladas por los reguladores.
¿Y los bancos no necesitan una reorganización? Aquí hay que separar al Santander y al BBVA del resto. Los dos gigantes españoles juegan otra liga. Son los más saneados entre sus competidores europeos porque tienen un negocio diversificado geográficamente y más centrado hacia la banca comercial. El resto -Popular, Sabadell, Bankinter, Pastor, Guipuzcoano...- también tendrá que emprender su proceso de fusiones, porque la morosidad y la falta de financiación aprietan a todos. De hecho, Sabadell y Guipuzcoano ya lo han iniciado. Pero en la banca hay accionistas y los políticos no mandan, por lo que el proceso de concentración será más fácil.
Rubalcaba y López se limitan a desmarcarse
Tibio reproche para el reincidente Eguiguren
EL MINISTRO del Interior y el lehendakari desautorizaron ayer a Jesús Eguiguren, presidente del PSE, después de que éste haya propuesto en una carta dirigida a Patxi López que tanto él como el presidente del PP vasco, Basagoiti, lideren un proceso para que ETA abandone las armas. Eguiguren afirma en ese documento que es «contraproducente para el futuro mantener ilegal a Batasuna». La respuesta de Basagoiti fue amenazar ayer con retirar su apoyo a Patxi López si el Gobierno impulsa la legalización de Batasuna. Por su parte, Rubalcaba dijo que Eguiguren «está profundamente equivocado» y López calificó su escrito de «reflexiones personales» que no comparte. Si realmente eso es lo que piensan ambos, deberían exigir a Eguiguren que deje el cargo para defender esas posiciones como militante de base y no como presidente del PSE. Porque lo que resulta sospechoso es que, por un lado, se rasguen las vestiduras, y por otro permitan una y otra vez sus maniobras. Al actuar así dan pie a pensar que Eguiguren -que fue su interlocutor en el proceso de paz- le hace el trabajo sucio al Gobierno
Segundo anillo en Los Angeles Lakers
Gasol, un gran palmarés y un ejemplo para todos
PAU GASOL sigue engrosando su impresionante palmarés. Su magnífica actuación en el último cuarto del partido decisivo fue clave para la victoria de Los Angeles Lakers frente a los Celtics de Boston, que llegaron a tener una ventaja de diez puntos. Gasol logra su segundo anillo como campeón de la Liga NBA, entrando en la historia del basket profesional estadounidense. El jugador catalán ha sido ya campeón del mundo y de Europa, y subcampeón olímpico con la selección española, a la que ha llevado a lo más alto de la competición internacional. Gasol no sólo es un deportista excepcional sino que además es una excelente persona. La combinación de esos valores humanos, de su poderío físico y de su habilidad bajo los aros le convierte en un ejemplo para los jóvenes que empiezan en este o en cualquier deporte. Gasol, como Nadal, encarna ese afán de superación que necesitamos en España más que nunca.
Desaparece un referente moral de la izquierda
Saramago, el escritor que luchó contra la injusticia
LA MUERTE de José Saramago no sólo priva a la izquierda española y portuguesa de un importante referente moral sino que, sobre todo, supone la desaparición de un gran escritor comprometido con sus semejantes. Nacido en una humilde familia de una aldea portuguesa, fue un hombre que se hizo a sí mismo y que comenzó a escribir relativamente tarde tras pasar por numerosos oficios. Su obra cobró una dimensión universal cuando fue galardonado con el Premio Nobel en 1992. Saramago, que ha vivido los últimos años de su vida en Lanzarote, ha sido protagonista de la vida política española por su apoyo a Garzón, a la Ley de Memoria Histórica y a la causa saharaui. Sus ideas merecen todo el respeto, pero lo que quedará del autor portugués son sus primeras obras, donde describe crudamente la realidad de su país, siguiendo los pasos de geniales creadores como Fernando Pessoa y Eça de Queiroz. Saramago, un hombre al que agitaron las desigualdades, que reivindicó la utopía, luchó siempre con su pluma por lo que creía justo.
El Mundo en dos minutos
Zapatero, salvado por Merkel y por el FMI












