No parece que las autonomías estén haciendo sus deberes en materia presupuestaria y de control del gasto. Según los datos que ayer facilitó el Banco de España, el endeudamiento de las comunidades aumentó un 26,5% en el segundo trimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior (un 82,3% más desde que comenzó la crisis), hasta registrar 104.083 millones de euros (el 9,8% del PIB).
Se trata de la cifra más elevada de la historia y también la que más crece en porcentaje respecto al resto de las administraciones del conjunto del Estado. Así, frente a ese aumento del 26,5%, el agujero en la Administración central creció en el último año a tasas del 18,1%, 8,4 puntos menos que en las autonomías, y un 16% en los ayuntamientos.
En el consolidado nacional, la deuda pública financiera del conjunto del Estado, que habrá que pagar con impuestos, creció en el último ejercicio un 19% (en 96.000 millones, nueve puntos del PIB) hasta aproximarse en su volumen a los 600.000 millones (exactamente 598.764 millones). Lo que representa el 56,7% del PIB, la tasa más elevada desde hace 10 años. Desde que comenzó la crisis en el tercer trimestre de 2007, el endeudamiento de las administraciones ha aumentado en casi 20 puntos (en 210.000 millones).
Y que apenas están poniendo interés los gobiernos regionales en el ajuste antidéficit que se les está demandando desde el Gobierno lo demuestra otro dato: la deuda autonómica creció entre abril y junio un 11% respecto al trimestre anterior, más de siete puntos que el alza la deuda de la Administración central (2,7%) y 6,5 puntos más que el aumento de la deuda de los ayuntamientos (creció un 3,5%).
Por tanto, parece desplazarse hacia las autonomías el problema del exceso de gasto y la falta de control, precisamente en el periodo en que más ha crecido la recaudación en los dos últimos años como consecuencia del aumento de las compras ante la subida del IVA.
Cataluña es la comunidad más endeudada y sigue aumentando exponencialmente su demanda financiera. En junio debía 28.769 millones, que representa el 27,6% del conjunto de la deuda de todas las autonomías. Desde que comenzó la crisis su endeudamiento se ha duplicado (un 105,2% más), mientras que en un año ha crecido un 21,2%, y un 14,7% sólo en el último trimestre respecto al anterior.
La Comunidad Valenciana ocupa el segundo lugar en este ranking de mayor endeudamiento, con 16.280 millones. En el último trimestre sólo aumentó un 6%, pero acumula un crecimiento del 16,3% en un año y del 46,8% desde el inicio de la crisis.
Le sigue la Comunidad de Madrid. Pero, en realidad, sus números tienen poco que ver con el crecimiento de la deuda de las demás autonomías. Así, pese a acumular 12.592 millones y ocupar el tercer lugar, su endeudamiento sólo ha crecido un 26,7% desde el inicio de la crisis, el más bajo de todas las regiones. Lo mismo ocurre con la tasa anual, que sólo creció un 7,4%. La misma tasa registró en el último trimestre respecto a los tres meses anteriores.
Estas tres autonomías, junto a la de Andalucía (que acumula 11.472 millones con un aumento anual de 32%), suman el 65% del total de la deuda autonómica.
De las 17 autonomías existentes, 10 de ellas han duplicado el volumen de la deuda (el aumento en el País Vasco, que procedía de unos niveles muy bajos, ha sido del 376,3%) desde que comenzó la crisis. En un año, la mitad de las regiones ha visto crecer sus necesidades de dinero por encima del 50% (el País Vasco un 186,9%). Y sólo Canarias, de una forma testimonial, ha reducido en un 2,5% su deuda en junio respecto a marzo
En porcentaje de PIB autonómico se ve otra cosa. Mientras la deuda en su conjunto alcanza el 9,8% del PIB, Valencia tiene un 16%; Cataluña, un 14,7%; Baleares, un 14,5%; y Castilla La Mancha, un 13,7%. Mientras, en el lado opuesto se encuentran Cantabria (5%); Asturias (5,7%); País Vasco (6%); y Madrid, que sólo registra un 6,6%
Y aunque habrá que seguir el proceso de centrifugado del déficit creando empresas satélite fuera de la contabilidad general, por primera vez se observa en los ayuntamientos un cambio tendencial. Al menos en los de las grandes ciudades, que son los únicos datos que aporta el Banco de España.
De esta manera, aunque la deuda local en su conjunto creció un 11,4% en tasa anual hasta los 36.413 millones (un 25,8% desde el inicio de la crisis), Málaga redujo su endeudamiento en este segundo trimestre del año un 1,8% respecto a los tres meses anteriores. Un 1,7% descendió el de Sevilla y el de Valencia, y un 1,4% el de Zaragoza. Mientras, por primera vez desde 1999, Madrid redujo su tasa trimestral (un 2,3%), en 169 millones de euros exactamente en términos absolutos, hasta situar su deuda en los 7.145 millones. Sin embargo, es la deuda más elevada y representa el 19,6% del agujero de todas las corporaciones locales.
La novedad es Barcelona. Aunque registra un descenso del 6,6% en el acumulado desde el inicio de la crisis, en un año ha crecido un 19,4% y un 12,9% entre marzo en junio respecto al periodo entre enero y marzo. Por primera vez sube su endeudamiento trimestral en el último año, hasta los 994 millones frente a los 703 millones del trimestre precedente.
JUAN EMILIO MAÍLLO / Madrid
La banca recorta el crédito en 13.800 millones
El saldo de morosos repunta en julio y vuelve a superar los 100.000 millones
Como cada primer mes de un trimestre, en julio la tasa de morosidad del sector financiero español volvió a repuntar. Y lo hizo por dos razones. Porque el volumen de los créditos dudosos repuntó y porque, en paralelo, la cifra de créditos se contrajo.
Lo más significativo es lo que ocurre con el comportamiento de los préstamos, que sigue una tendencia totalmente errática. O inversamente proporcional a la morosidad. Si los activos tóxicos suben, el crédito baja, y a la inversa.
Porque nadie en el sector es capaz de explicar cómo es posible que en el mes de enero el crédito se desplome en 20.993 millones de euros. Que suba en otros 10.946 entre febrero y marzo. Que caiga, de nuevo, en otros 8.828 millones en abril. Que repunte en 32.062 millones en mayo y junio. Y que vuelva a reducirse en 13.827 millones en julio.
Es una práctica que se empezó a observar a lo largo del año 2009, justo cuando la morosidad empezaba a cebarse de forma más intensa con las entidades.
La ratio de dudosos mide la relación entre los créditos de dudoso cobro y el total de préstamos, de forma que la modificación del denominador afecta de forma notable al ratio.
Por poner un ejemplo, si en junio el sector hubiese tenido el mismo volumen de créditos que en julio, la tasa de morosidad habría sido superior a la publicada.
Más allá de esas dudas, las cifras oficiales del Banco de España revelan que el saldo de morosos volvió a superar en julio los 100.000 millones de euros, cota que ya se rebasó en mayo. La tasa global de dudosos se situó en el 5,47% frente al 4,73% de un año antes.
Además, las cajas volvieron a superar en morosidad a los bancos tras el espejismo del mes de junio, el primero desde que estalló la crisis en el que la morosidad de las primeras superó a la de los segundos. En julio, las cajas registraron un ratio del 5,51%, por un 5,37% de los bancos.
Un mes más, y van cuatro, las financieras lograron contener su morosidad, aunque aún la mantienen por encima del 10,1%. Y las cajas rurales la situaron en el 4,22%, más de una décima superior a la de junio.
Por el lado de la cobertura, las cajas tienen una posición algo más confortable que los bancos, con una tasa del 60,1%, frente al 58,5%. En ambos casos subió en el último mes, aunque con más intensidad en las cajas, cerca de dos puntos.
Pero fue a cambio de dejar el contador de beneficios del mes a cero. Según el Banco de España, el resultado neto de las cajas de ahorros en julio fue nulo. No consiguieron aportar ni un euro a su cuenta de resultados, tras haber aportado 1.830 millones al cajón de provisiones.
Los bancos, por su parte, que dotaron 393 millones, se apuntaron un beneficio de 1.419 millones de euros. La suma prácticamente coincide con las dotaciones de las cajas.
Por sector productivo, la morosidad de las inmobiliarias con los bancos superó en julio el 12% de los créditos. Las cajas, por su parte, la lograron mantener contenida en el entorno del 10,6%.
Es llamativo, incluso, que las cajas consiguieran reducir el ratio de morosos con las constructoras, que bajó una décima, al 10,5%. Por el contrario, entre los bancos se mantuvo un comportamiento negativo, al pasar la tasa de morosidad del 9% al 9,1%. El volumen de crédito del sector financiero crece para todos los sectores salvo para estos dos, constructoras e inmobiliarias.
PABLO RODRÍGUEZ SUANZES / Madrid
El Gobierno crea un impuesto para el juego 'on line'
Loterías y Apuestas del Estado y la ONCE quedarán exentas de la nueva regulación
El Consejo de Ministros aprobó ayer un anteproyecto de ley que regulará el juego en todo el territorio nacional, centrándose en las actividades a través de internet, por el móvil y otros soportes. La nueva ley, que deberá ser consensuada con las comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias de juego, incluirá la creación de un nuevo impuesto y está llamada a llenar, según Elena Salgado, «el vacío legal» existente y a «mitigar los efectos nocivos» de estas actividades.
A día de hoy, el juego por internet, a diferencia del que se practica en casinos, bingos o locales de apuestas, carece de regulación. Mientras unos pagan impuestos y están sujetos a limitaciones de horarios e identificación muy estrictas, y en algunos casos anacrónicas, el juego en la Red está en la práctica desregulado y exento de tributación. Además, la actual ley prohibe casi por completo que casinos o bingos se publiciten, mientras que las empresas de juego online se han hecho un nombre gracias al patrocinio de clubes como el Real Madrid o el Sevilla, que llevan su nombre en las camisetas.
Por ello, en mayo, las tres grandes organizaciones del juego privado en España, la Asociación Española de Casinos de Juego, la Confederación Española de Organizaciones de Empresarios del Juego del Bingo (CEJ) y la Confederación Española de Empresarios del Juego presentaron una denuncia ante las 17 comunidades, el Ministerio del Interior y el de Economía, reclamando que «desde hace años operadores de juego on line ofrecen sus servicios en España sin autorización ni control», por lo que exigían «a la Administración que ejerza su potestad sancionadora».
José Luis Merino, gerente de CEJ, señaló ayer a EL MUNDO que «la nueva ley es una noticia positiva que puede poner fin a un agravio comparativo». El gran problema es el de definir la localización del servicio. Un jugador que acude a un casino entra en un local ubicado en un territorio concreto. Pero un jugador de póquer online puede estar en cualquier parte del mundo, por lo que el gravamen se antoja complicado.
Las asociaciones de juego piden que se les «aplique la misma tributación que a las empresas online» pues sospechan que será más baja para evitar que las compañías «se vayan a otros países con una fiscalidad más ventajosa», añade Merino. En la misma línea, el presidente de la Asociación Española de Apostadores por internet, Sacha Michaud, aplaudió la idea de reglar el sector, pero manifestó a Europa Press que si la nueva tasa es «ridículamente elevada» las casas de juego «no tendrán ganas de venir a operar a España
Por ahora sólo se sabe que el Gobierno quiere una tasa diferente para cada tipo de juego y que gravará a los operadores -queda por ver cómo-, si bien la ONCE y Loterías y Apuestas del Estado estarán exentos. Además, el Gobierno transformará este organismo en una sociedad empresarial, lo que abre sus puertas al capital privado, y creará un regulador único con potestad para sancionar. Salgado, sin datos oficiales, indicó ayer que algunas asociaciones cifran en 200 millones de euros el negocio del juego online en España, pero otros cálculos lo elevan a 500 millones.
MERCEDES GÓMEZ / Madrid
Hochtief se revuelve contra ACS
La dirección del grupo alemán considera que la oferta es hostil
La oferta lanzada por el grupo ACS para hacerse con el 100% de la alemana Hochtief -de la que ya ostenta un 30% del capital- ha puesto en pie de guerra a los directivos de la germana. Su consejero delegado, Herbert Lütkestratkötter, ve «hostil» la oferta y considera que la operación no presenta valor «ni para la compañía ni para los accionistas».
El ejecutivo asegura en una entrevista a Reuters que Hochtief «siempre había entendido que ACS no quería elevar su participación» en la empresa. Además, asevera que «no ve alguna ventaja (en la oferta) ni para la compañía ni para sus accionistas» y que ACS no ha demostrado aún en qué pueden consistir. «Los agentes del mercado están muy decepcionados con la OPA y entiendo el porqué», añadió.
Ante esta «nueva situación», el primer ejecutivo de Hochtief indicó que el grupo alemán está estudiando junto con sus asesores una «estrategia».
Por su parte, ACS indicó que su OPA es «amistosa» y «beneficiosa para las dos compañías» y sus accionistas. «Las intenciones son totalmente amistosas. La operación se comunicó (a Hochtief) antes de informar al mercado y tenemos la intención de apoyar al consejo, al equipo gestor y a la estrategia de la compañía», aseguró el director general corporativo de ACS, Ángel García Altozano, informa Europa Press.
Además, el grupo presidido por Florentino Pérez aseveró que mantiene su intención de elevar hasta el 20% la participación del 12% que tiene en Iberdrola, objetivo que «no se verá afectado» por la OPA sobre su participada. «Es un objetivo. Nos gustaría elevar la participación y lo iremos haciendo según se vaya pudiendo y el mercado lo permita», dijo Ángel García Altozano.