CUANDO EL DELINCUENTE ES EL GOBIERNO REGIONAL DE CATALUÑA: Partidos y entidades piden el fin de la inmersión

Unidos por una escuela bilingüe
Partidos y entidades piden el fin de la inmersión: «Es de justicia y de sentido común»
.
Todos los partidos políticos y asociaciones que están en contra de que el castellano no tenga categoría de lengua vehicular en las aulas catalanas se dieron cita ayer en Barcelona para pedir que esa situación cambie. Ciutadans -que organizaba el acto-, el PP, la Asociación por la Tolerancia, Ágora Socialista y Convivencia Cívica Catalana reunieron a más de 600 personas en el teatro Goya y pidieron que la Generalitat cumpla las sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional sobre la cuestión.Al final del acto se leyó un manifiesto que recordaba que la Justicia dice que tanto el castellano como el catalán «deben ser vehiculares en la enseñanza y deben tener una presencia conjunta en las aulas catalanas». El texto también denuncia que la Generalitat «está incumpliendo de forma flagrante las sentencias», se compromete a «utiilzar todos los mecanismos sociales, judiciales y políticos hasta que Cataluña tenga, por fin, una escuela de todos y para todos» y concluye: «Porque Cataluña es bilingüe, es de justicia y de sentido común que tengamos una escuela bilingüe».
Además, los representantes del PP y de Ciutadans aprovecharon el acto para pedir que haya «unidad» en todos los frentes entre quienes defienden el bilingüismo en las aulas. María José García, diputada autonómica popular, habló de «poner en marcha una coordinadora de partidos y asociaciones», y se comprometió a «no tirar la toalla, por muy difícil que se ponga la situación».
Albert Rivera, presidente de Ciutadans, cimentó su discurso en la misma idea de unidad. «Nuestra labor es sumar esfuerzos contra los que conculcan nuestros derechos. Más pronto que tarde tendremos una escuela bilingüe», afirmó entre grandes aplausos.
Rivera también criticó duramente al Gobierno catalán, que «saca pecho de estar fuera de la ley», y tiró del argumento de que, si «los hijos de Mas y Montilla» van a colegios privados en los que se obvia la inmersión -se trata de escuelas de élite que incluyen lenguas extranjeras como vehiculares, además de castellano y catalán-, no tiene sentido que ése no sea también el modelo en los centros públicos.
«Entre el PP y Ciutadans sumamos 500.000 votos, igual que la segunda fuerza política de Cataluña», añadió, en referencia al PSC. Además, lamentó que no hubiera «representantes del Partido Socialista» en el acto del teatro Goya.
Pero la verdad es que alguno había, al menos formalmente. Olegario Ortega, vicepresidente de la corriente crítica Ágora Socialista, llamó a «salir del armario» a quienes defienden la presencia del castellano en las aulas, y se quejó de que los nacionalistas consideren a esa lengua «intrusa e invasora».
El más vehemente, como de costumbre, fue el presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, que dijo que las escuelas catalanas son «correccionales lingüísticos» y la inmersión, «un exorcismo general», y acusó a la plataforma Escola en Català -que busca blindar por ley la inmersión- de «no ser demócratas».
Esa alusión le valió que, por la tarde, Escola en Català pidiera al fiscal especial por delitos de odio que investigue el acto de ayer, que, según piensan, se convirtió «en una incitación al odio contra el pueblo catalán y su lengua».





Links to this post:
Crear un enlace
Home