LOS SOCIALISTAS «NO HAN DEJADO NADA» sólo los despojos de 6 millones de parados

El PP culpa al PSOE de haber tenido que ir más allá del ajuste previsto
El PP se dice dispuesto a ir a por todas, que es distinto de a ir a «por todo», como ayer divulgó el PSOE en un vídeo. Así podría titularse, de hecho, la réplica que hoy distribuirá Génova sobre la acción de gobierno. Una acción que, según los socialistas, pisa las líneas rojas en educación y sanidad pero que los populares justificarán en una frase: «No han dejado nada». Éste es el hashtag que hoy pretende invadir la Red, para culpar al PSOE de todos y cada uno de los ajustes del Gobierno popular que no estaban previstos en su programa electoral.
La herencia socialista va a ser el argumento central de ese discurso político que la propia opinión pública española está demandando ya a un Ejecutivo sumido en una creciente escalada de recortes que amenazan -o conculcan más bien- su tradicional ideario.
En palabras de Carlos Floriano, vicesecretario de Organización del partido, «hay cosas que hacer, de las que veníamos advirtiendo, y cosas que nos hemos visto obligados a hacer, por lo mal que lo ha hecho el PSOE». O en las de Juan Ignacio Echániz, en relación con el reciente copago famacéutico: «La alternativa era la desaparición de la Sanidad Pública española tal como la conocemos».
«Es tan injusta la crítica del PSOE», añadía este dirigente popular, «somo si el entrenador que ha llevado al equipo a Segunda Divisón pide cuentas a su sucesor porque hace sudar la camiseta al equipo». El mismo Echániz acudía ayer a un símil médico para explicar los cambios habidos sobre el programa: «Es como si en medio de la operación de un tumor te encuentras una metástasis: hay que extirparla para salvar al paciente, aunque el posoperatorio dure más».
La situación de emergencia nacional y la determinación de preservar los servicios públicos son los dos ejes sobre los que los populares van a construir su discurso y la propia campaña informativa que anunció hace unos días.«Reformas, garantías, compromiso»: éstas son las tres palabras básicas manejadas por Floriano para un discurso que promete «coordinación» con el Gobierno y que reivindicará otros tres instrumentos políticos: «Un plan», «voluntad política» y «mayoría suficiente». Y es que, en palabras de Echániz, «sin medidas no habrá ni siquiera las líneas rojas de las que habla el PSOE, sino líneas moradas por la asfixia financiera que ahora tratamos de evitar».
De lo que se trata, desde el PP, no es tanto de desplegar una estrategia defensiva sino, muy al contrario, sacar pecho ante el adversario socialista y la propia opinión pública.
Así, en Sanidad los populares van a hacer pilotar su discurso sobre dos ideas: la necesidad de cubrir el «agujero» de 16.000 millones de euros que el Gobierno socialista ha dejado en la Sanidad, y la «profunda justicia social» en el reparto de los esfuerzos, con especial atención a los «parados».En cuanto a los pensionistas, que ahora pagarán sus medicamentos, el discurso del PP va a ser que «el Gobierno no mete la mano en el bolsillo de los pensionistas, sino que acaba con el mal uso de 3.700 toneladas de medicamentos que cada año se tiran a la basura». Según el discurso, no se trata tanto de «recaudar» como de «ahorrar».
En Educación, los populares repiten el argumentario: primero, y en palabras de Sandra Moneo, «frenar el agujero»; segundo, «hacer un sistema más equitativo del gasto». Según la secretaria de Educación del PP, con las medidas anunciadas «va a pagar quien más tiene» y, sobre todo, no sólo se van a mantener las becas, sino que «va a haber más, porque cada vez somos más pobres». En todo caso, y según puntualiza Moneo, el Partido Popular va a insistir en que «ésta no es la reforma educativa del PP» sino sólo las «medidas coyunturales para apuntalar el «fortín».
Pero el PP prepara también la réplica a la ofensiva socialista sobre el «golpe institucional» en RTVE. Según Ramón Moreno, «están más preocupados por perder sus privilegios que por resolver la situación de 6.500 trabajadores».
Montoro reta a Rubalcaba a que defienda el presupuesto del PSOE
El ministro le cree causante del «agujero» de las cuentas públicas
El líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, como miembro del anterior Gobierno, es el responsable del «agujero de las cuentas públicas al que España debe hacer frente» y por ello ha de asumir la defensa de la enmienda a la totalidad del PSOE en el debate parlamentario de los Presupuestos Generales del Estado.
Éste es el planteamiento del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que considera que el líder socialista no puede dejar esta tarea en manos de alguno de sus portavoces y debe aclarar ante la Cámara si insiste en «relajar» los objetivos de déficit de España.
Tras participar ayer en Barcelona en una reunión de la dirección del PP catalán, el ministro de Hacienda pasó la cartilla a aquéllos que no han dado apoyo político a los presupuestos populares para 2012. Si primero fue el turno de los socialistas, a posteriori Montoro pidió a CiU que «recapacite» y adopte una política «responsable, de unidad, de colaboración y de cooperación, como la que está teniendo el Gobierno de España con Cataluña», de manera que sugirió a los convergentes que no hagan «una utilización política exagerada».
Tras participar ayer en Barcelona en una reunión de la dirección del PP catalán, el ministro de Hacienda pasó la cartilla a aquéllos que no han dado apoyo político a los presupuestos populares para 2012. Si primero fue el turno de los socialistas, a posteriori Montoro pidió a CiU que «recapacite» y adopte una política «responsable, de unidad, de colaboración y de cooperación, como la que está teniendo el Gobierno de España con Cataluña», de manera que sugirió a los convergentes que no hagan «una utilización política exagerada».
«Tenemos que insistir en que la posición política de CiU no debe ser una posición restrictiva insistiendo en determinados planteamientos de inversión», señaló Montoro refiriéndose a la reclamación desde la Generalitat del cobro de los 219 millones de euros que se adeudan a Cataluña por la disposición adicional tercera del Estatut.
Las recriminaciones de Montoro obtuvieron rápida respuesta desde el Gobierno catalán. El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, le advirtió de que «no se renunciará a esa partida» porque no aceptan el argumento de la falta de recursos, al tiempo que se mostró abierto a hablar con el Gobierno de cómo pagar esta deuda.
Las recriminaciones de Montoro obtuvieron rápida respuesta desde el Gobierno catalán. El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, le advirtió de que «no se renunciará a esa partida» porque no aceptan el argumento de la falta de recursos, al tiempo que se mostró abierto a hablar con el Gobierno de cómo pagar esta deuda.





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